Más de cien manifestaciones recorrieron ayer las calles de otras tantas ciudades y pueblos de España convocadas por los sindicatos coincidiendo con la huelga general. Los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, respectivamente, encabezaron la marcha en Madrid, que reunió a decenas de miles de personas, tras una pancarta con el lema «Así, no ¡rectificación ya!».
Mientras algunas fuentes apuntaban a 100.000 manifestantes y, a falta de datos oficiales sobre la participación en la capital de España, lo que sí es seguro es que fue muy superior a las registradas el pasado 1 de mayo (la fiesta del trabajo reunió a unas 6.000 personas) y el 23 de febrero (la manifestación contra la reforma de las pensiones fue secundada por 16.000).CC.OO. calcula que fueron millón y medio de personas las que se manifestaron en toda España. Por ejemplo, según dicen, en Barcelona hubo 400.000, en Zaragoza y Oviedo 100.000, en San Sebastián 2.000 y 144.000 en Andalucía.
En Madrid, el tiempo primaveral animó a muchas personas a secundar la marcha, en la que se vio a familias con niños y con bebés en cochecitos. El grito más coreado fue «¡Zapatero dimisión1», así como «¡huelga, huelga, huelga, huelga general!», «¡hacía falta ya una huelga general!», «¡vamos a tirar la reforma laboral!» y «¡Aguirre, te jodes, somos los mejores!». La manifestación discurrió lentamente desde Cibeles hasta la Puerta del Sol, junto a la sede del gobierno de Esperanza Aguirre. Arrancó con 30 minutos de retraso por la dificultad que tuvieron Toxo y Méndez para acceder a la cabecera de la misma. Minutos antes había llegado hasta allí el secretario general de UGT-Madrid, José Ricardo Martínez, escoltado por un fornido miembro de la seguridad del sindicato. Este dirigente fue el que dijo aquello de que «vamos a parar Madrid por las buenas o por las malas».
A pocos metros, el diputado Antonio Gutiérrez, ex secretario general de CC.OO., hablaba discretamente por teléfono entre dos furgonetas que repartían pegatinas y banderas. También hizo acto de presencia el ex secretario general de UGT, Nicolás Redondo. En la manifestación predominaba el color rojo de las banderas de ambos sindicatos y de las camisetas que llevaban cientos de personas. Entre medias se veían pequeños carteles en los que se podía leer: «ZPP vendido», «ZPP fuera», «ZP, adiós, torpe, traidor», «ZP, al paro, no vales», «ZP ¡al revés!» y «¿recortes?, los ricos primero».
Méndez afirmó que el Gobierno «debe agarrarse como un clavo ardiendo a estas manifestaciones y a la gran huelga general y proceder a la rectificación de las políticas que van a perjudicar al futuro de la economía y los trabajadores». Toxo advirtió de que se iniciará una «senda de conflictividad social» en caso de que el Gobierno no «corrija sus políticas».




