Hasta ahora, se creía que las hembras de dinosaurio saurópodo, un gigantesco animal herbívoro del Cretácico, ocultaban sus huevos entre la hierba de la marisma, pero no era así como sucedía. En realidad, los enterraban en una zona cercana a los ríos para que se incubaran con el calor, y la eclosión se producía dentro del sustrato. Por los huevos encontrados, esta práctica era muy común y se repetía en el tiempo, incluso se han encontrado restos de un comportamiento similar en lugares remotos del mundo, como Argentina. La zona catalana estaba entones cerca de la costa, y «el clima húmedo y cálido y la abundante vegetación la convertían en un lugar idóneo para anidar», explica a ABC Ángel Galobart, jefe del grupo de investigación del Mesozoico del ICP.
En el yacimiento de Coll de Nargó se han encontrado nueve puntos de anidación, con una media de entre diez y quince huevos cada uno, aunque uno de los nidos tiene 20 huevos y otro, el más grande, nada menos que 28. En total, 140 huevos de saurópodo de hasta 20 centímetros de diámetro que han sido analizados con sumo cuidado por los investigadores durante cinco años.
En busca de embriones
Extraer los huevos para su análisis no fue fácil y los científicos tuvieron que utilizar un cemento expansivo. Después, una tomografía computerizada (TAC) permitió ver su interior. «Es muy difícil saber cuánto tiempo pasaba el dinosaurio dentro del huevo, pero sí sabemos que cuando nacían se desarrollaban muy rápido», apunta Galobart. También es un misterio cuál era el éxito de los nacimientos, aunque sí se sabe por algunos huevos hallados intactos que no todos eran fértiles.
Hasta ahora, todos los huevos se han encontrado vacíos, pero los investigadores tienen la esperanza de descubrir algún día un embrión en los que aún no han sido analizados. «Sería algo extraordinario, porque hay muy pocos en el mundo», explica Galobart. Como no existe un escáner en el mundo en el que se pueda analizar un nido de 28 huevos en una sola pieza -mide dos metros por uno-, los cietíficos trabajan en el desarrollo de un macroescáner de estas medidas para analizar los fósiles.











