El frenazo del mercado inmobilario y la escasez laboral ha generado que los anuncios de intercambio de inmuebles por licencias de taxi se cuenten por decenas en la web. Se ocultan entre la compra y venta de autorizaciones para este servicio público. Sin embargo, ningún propietario encuentra interesados para sus reclamos de trueque.
El piso no interesa
Hermenegildo, de 66 años, es de los que vende su licencia. Solicita 160.000 euros a la espera de jubilarse en pocos meses. «Quiero el dinero, no que me den un piso. Hoy cuesta más una licencia de taxi que una vivienda», puntualiza.
Algunos de los anuncios de la red rozan la línea de la desesperación: «Cambio piso, con 3 habitaciones, baño, cocina, salón, terraza cerrada y todo amueblado en la zona de Móstoles central con Renfe, Metro y tren ligero a Navalcarnero, por licencia de taxi de Madrid. Me da igual el día de libranza, con o sin coche. ¡¡Urgente!!». Este texto, colgado en diciembre del año pasado, lo dejó un joven de 29 años que prefiere mantener su anonimato. Este mismo indica que, a veces, «la gente que entra para alquilar el piso no es buena o se producen impagos. Además, ahora no hay nadie interesado en comprar un piso». La idea le surgió porque quería tener un pequeño negocio, «pero al ver que a nadie le interesaba alquilé el piso a una familia», revela.
El drama se repite una y otra vez entre los ofertantes. En casa de Armando, de 44 años, ya son tres los parados. «Estoy en un ERE y el hecho de que dé mi piso de Ciempozuelos por un taxi con licencia es una medida desesperada. El piso alquilado siempre da problemas. Una vez me lo dejaron destrozado. De momento no me ha llamado nadie. Si sigue así lo volveré a alquilar», comenta desalentado.
Jorge critica el hecho de que no se recuperen las autorizaciones para conducir el taxi
Perder 60.000 euros
Jorge, quien prefiere una licencia y renunciar al importe del alquiler que ahora le reporta su propiedad, critica el hecho de que una institución no recupere las autorizaciones para conducir el taxi. «No tendrían que poder transferirse las licencias. Son muy caras y cuando ellos las compraron hace décadas no les costó lo que piden ahora. Debería controlarlo el ayuntamiento», protesta. El presidente de FPT informa de que el sistema de transferencias en las licencias del taxi funciona desde hace 30 años «y ha demostrado que es aceptable. No creo que el ayuntamiento pueda asumir este papeleo».
El piso de 78 metros cuadrados que ofrece Jorge, de 35 años, en Parla, tampoco encuentra futuro dueño. Informa de que está tasado en 137.000 euros, «pero su valor en el mercado sería de 80.000». A Jorge le interesa el canje para garantizarse una pensión en un futuro. Sin embargo, no le preocupa encontrar a una persona que acceda al cambio.
«Beneficioso ahora no hay nada. El tema del taxi está fatal y, de hecho, si no me lo trabajan dos personas se podría hablar de esclavitud. Aunque creo que nos dará más beneficios el taxi que el alquiler, si he de recurrir al arrendamiento de nuevo, lo haré», manifesta. De hecho, de las tres personas que han llamado por la oferta, «al final no accedieron porque lo mío vale poco y lo suyo mucho», apunta Jorge.
La crisis se ceba con cualquiera de los ofrecen su piso como moneda de cambio
Relevo generacional
Parece que el taxi se ha convertido en la vía de escape de muchos desempleados. Mariano Sánchez comenta, además, que se está produciendo un relevo generacional en el sector: «Todos aquellos que adquirieron la licencia en los años 70, ahora se están jubilando y transfiriéndola. Muchos jóvenes quieren tener su pequeña empresa con un taxi», el problema es que muy pocos cubren las garantías para una hipoteca.




