Cuando salió a la luz el primer vídeo de «Las mentiras de la crisis», la campaña mediática de UGT que llama a secundar la huelga general del 29 de septiembre, Cándido Méndez dijo que con esos avisos se iba a «movilizar a los trabajadores para que eviten el retroceso social que pretende imponer el Gobierno». Lo cierto es que los siete capítulos emitidos hasta ahora han creado más polémica por su estilo — «sexista» y «a lo Torrente»— que por sus críticas al Gobierno de Zapatero.
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Pero por más chabacana que sea la campaña ugetista —como reconoció Bibiana Aído la semana pasada en su comparecencia en el Congreso de los Diputados—, no hay nada improvisado en sus libretos. Según los créditos, su realizador y guionista es «Tía Dorothy Pictures», seudónimo bajo el que firma el sociólogo catalán Santiago Suárez Baldrís cuando trabaja al margen de «Un Capricho de Producciones», una productora que cofundó con Eduardo Soto («Neng») y David Fernández (el eurovisivo «Chiquilicuatre», que encarna al jefe mezquino). Bajo ese mismo seudónimo, Suárez ya ha colaborado en campañas para los Mossos d' Esquadra, el Ayuntamiento de Reus y agrupaciones catalanistas como la Plataforma para la Lengua Catalana.
«No me interesa salir en los medios», es lo primero que dice a ABC
Acoso y poco humor
Desde su casa en Castelldefels, aclara que no le gusta hablar de «Las mentiras de la crisis», al menos «hasta que termine esto de la huelga». Denuncia que hay «acoso mediático, un enorme clima de intolerancia» y que muchos medios «tienen el insulto en la boca por un trabajo que te puede gustar o no, pero que no deja de ser un chiste». Según él, los personajes son meros monigotes y la prensa ha malinterpretado el papel que hace el ex concursante de Eurovisión: «No representa al empresario, sino a un cargo intermedio, a un mediocre».
«No entiendo por qué tanto lío, en Inglaterra se hace sátira con mucha más mala leche y no pasa nada. Ellos tienen una visión más atroz y salvaje de lo que es el mundo del trabajo», explica. «Sólo quiero decir, y que salga publicado, que me admira el poco sentido del humor de los españoles». Sin embargo, antes de concluir la entrevista, Suárez confiesa el triunfo de su trabajo: «En definitiva, hablan de los vídeos y eso es lo que se pretendía».




