Pese a la reducción en un 10% que sufrirán los presupuestos regionales para el próximo ejercicio, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, confirmó ayer en Salamanca que la partida destinada a la financiación de las universidades públicas de la comunidad se mantendrá invariable. Además, y tal y como anunció a los rectores y a los miembros de la comunidad universitaria regional durante la apertura del Curso Académico 2010-2011, la Junta «nos proponemos» mantener las inversiones e infraestructuras en las universidades «garantizando en todo caso la continuidad y culminación de las inversiones iniciadas en este tiempo».
Según Herrera las políticas universitarias «son una prioridad que se va a traducir en el mantenimiento de los contratos programa y planes financieros acordados», por lo que se van a destinar unos recursos cercanos a los 365 millones de euros, con los que las instituciones académicas afrontarán el pago de l00% de los gastos de personal y los derivados de los convenios de saneamiento financiero firmados con tres de la cuatro universidades públicas de Castilla y León.
Un esfuerzo, agregó Herrera en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, que debe «seguir contando como contrapartida con la voluntad decidida» de los equipos de gobierno y de toda la comunidad universitaria «para contener y racionalizar el gasto, para ser más eficientes en su gestión y para dirigirlo» hacia los objetivos prioritarios.
Como viene siendo habitual en sus intervenciones en las universidades, el presidente de la Junta incidió en la importancia de apostar por la calidad de la enseñanza, de la investigación científica e incrementar la colaboración entre las universidades y las empresas, «como factores de los que va a depender el progreso de la comunidad».
En su intervención, se refirió también a uno de los lastres de la actual universidad española, como es el fracaso del alumnado, que según los datos de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, un 30% de ellos abandonan sus estudios en los dos primeros años de carrera y otro 30% no los termina en el periodo estipulado. Para el presidente de la Junta, con estas cifras «puede considerarse que cerca del 50% del gasto público en universidades no logra su primer objetivo, que es el éxito de la formación de los alumnos».
En relación a los proyectos de I+D+i, Herrera confirmó que el próximo ejercicio se mantendrá el apoyo a la formación de los investigadores, a las iniciativas de los grupos noveles y consolidados y a la movilidad de estos grupos.
También el rector de la universidad de Salamanca, Daniel Hernández, abordó los problemas que la actual crisis económica ha traído a las instituciones académicas, por lo que abogó por un cambio en los modelos actuales de financiación para adaptarlos a las exigencias actuales y a los nuevos retos académicos. «La crisis actual- continuó- no debe ser un elemento paralizante, sino una oportunidad para hacer cambios que nos dejen en una posición de despegar cuando la situación mejore». El rector manifestó su apuesta por un modelo que contemple una parte basada en objetivos, para que las universidades «estén en condiciones de responder mejor a las necesidades de la sociedad».
En las políticas de contención del gasto va a beneficiar el Decreto Ley de reducciones salariales a empleados públicos aprobado por el Gobierno central que supondrá en el caso de la universidad de Salamanca una reducción de dos millones y medio de euros anuales.
El Acto académico se completó con la lección inaugural que corrió a cargo del catedrático del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contemporánea de Salamanca, José María Mínguez, quien ha disertado sobre «La Historia y el historiador en la sociedad actual».




