La investigación, publicada en las revistas Journal of Arachnology y PLoS One, prueba la extraordinaria resistencia y flexibilidad de la tela de la Caerostris darwini. El estudio demostró que esta seda es más de dos veces más dura que cualquier otra conocida y es capaz de absorber diez veces más energía que el Kevlar, una fibra sintética ultrarresistente, antes de romperse. En consecuencia, este animal fabrica el biomaterial más duro jamás visto.
Todd A. Blackledge, director del Museo de Zoología de la Universidad de Puerto Rico y profesor de la Universidad de Akron, asegura que el descubrimiento es importante por dos razones: «En primer lugar, sugiere que estas arañas podrían haber desarrollado un nuevo mecanismo para producir y montar su súper seda. Segundo, abre nuevas aplicaciones tecnológicas para el uso de la tela de araña por su impresionante combinación de peso ligero y alto rendimiento».
La especie puede llegar a ser un modelo para lo estudios evolutivos, «por lo que su nombre, que hace referencia a Darwin, es muy apropiado», afirman los investigadores.











