El ex presidente del Gobierno Felipe González defendió en México que el narcotráfico y la consecuente violencia no es sólo un problema del país azteca, sino que tienen mucho que ver con Estados Unidos, y consideró que la solución podría pasar por una legalización del consumo de las drogas a nivel internacional.
González, que asistió a la recepción organizada por el embajador de México en Madrid, Jorge Zermeño, con motivo del 200 aniversario de la independencia de su país, hizo especial hincapié en que la violencia que vive el país azteca «no es un problema sólo de México. México está poniendo los muertos», mientras que el dinero que genera el narcotráfico, «los 350 o 360. 000 millones de dólares están en la otra parte» de la frontera con Estados Unidos, y subrayó que «de ahí vienen las armas».





