Los evangélicos españoles describen el plan de Terry Jones y su cancelada amenaza de quema de coranes como «una actitud vandálica, un hecho anecdótico» al que prefieren no dar más importancia. De hecho, insisten en que no debería haber tenido tanta repercusión. «Este señor no representa ni a los ciudadanos americanos ni a los 600 millones de protestantes que hay en el mundo», dice a ABC Jorge Fernández, responsable de comunicación de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede).
«Molesta tener que aclararlo. Todo esto provoca cierta incomodidad porque pasado mañana aparecerá otro personaje de este tipo y desde luego no hay que valorarlo desde un punto de vista religioso», añade el portavoz de Ferede, que aglutina a 2.600 congregaciones y 1,5 millones de fieles en España (número que engloba también a los protestantes europeos que residen más de seis meses en nuestro país).
Para Fernández, los medios han alentado el plan de Jones. «Han echado más leña al fuego y han mantenido vivo un tema menor, dándole una cobertura desproporcionada». Los evangélicos españoles subrayan que nadie ha apoyado a Jones, líder de una iglesia con sólo 50 familias. «Este hombre posa con un arma, no con una Biblia. Obviamente los medios no son del todo responsables, pero tienen mucho que ver en todo este asunto».
Petición de Hillary
El portavoz de Ferede insiste en que «no hay nada interesante en este tipo», un pastor desconocido con demasiado ánimo de notoriedad. Y para demostrar que el papel de los medios ha tenido «demasiada importancia» en este asunto, recuerda la petición de Hillary Clinton esta semana, al condenarlo.
«Espero que este pastor no queme los coranes, pero también desearía, contra toda esperanza, que si lo hace no lo cubran», pidió la secretaria de Estado de EE.UU. a los periódicos, radios y televisiones apostados a las puertas de la iglesia de Florida. «Dijo 'contra toda esperanza' sabiendo que su petición no sería escuchada», apunta Fernández.
Acto de venganza
Otro de los fallos que según Ferede han cometido los medios, «en concreto los españoles», es destacar la condena de líderes católicos y musulmanes, «y olvidarse de los primeros que lo reprobaron: la Asociación Nacional de Evangélicos de EE.UU.». Esta asociación (NAE, por sus siglas en inglés), es la más importante del mundo, con 45.000 congregaciones y millones de fieles. «Ellos pidieron la cancelación del acto en un comunicado el 29 de julio, señalando que se trataba de un acto de venganza que no tenía nada que ver con la religión».
Por su parte Jaume Llenas, secretario general de la Alianza Evangélica Española (entidad interdenominal que representa a los evángelicos en España desde 1877), también cree que los medios han exagerado esta cobertura. «Ha tenido demasiada repercusión y me sabe mal, pero también sabemos que la rareza suele ser noticia». El pastor de Florida busca notoriedad. «Lamentamos su plan, por eso hemos emitido un comunicado de rotunda condena».
Llenas rechaza cualquier acto que provoque odio y defiende la libertad de cada uno para leer sus libros sagrados. Y en este sentido, pide ese mismo derecho «para los cristianos en países musulmanes, porque sufren persecuciones en lugares como Marruecos».
Finalmente Jones ha desistido de su empeño, anunciando que mañana no quemará coranes en el jardín de su iglesia. Eso sí, tras colarse en portadas y televisiones de todo el mundo.











