Muchos kilómetros son los que han hechos estos días algunos paparazzi con tal de conseguir una de las fotos más buscadas para las crónicas del corazón. Por una parte, los más avispados hace días que se trasladaron hasta Sussex con el fin de encontrar el internado donde este año cursará sus estudios el hijo de la Infanta
Elena y Marichalar, Felipe Juan Froilán, que ya ha comenzado las clases justo una semana antes que su hermana, Victoria Federica, quien ayer celebró su décimo cumpleaños.
Por supuesto, nadie de la Familia Real ni del gabinete de comunicación han querido confirmar el colegio donde el pequeño pasará este curso, ya que consideran que es una información puramente privada y lo último que desearían es encontrarse a los reporteros a pie de clase. Seguramente, el que menos, el padre del niño, Jaime Marichalar, quien ha emprendido su particular batalla contra la prensa para que se olviden de sus hijos, como me dijo en un tono bastante airado una noche en casa de los Trapote. Eso no quita que él sí participe como jurado en premios de moda de revistas, y como ejemplo, su presencia en el jurado de los más elegantes de «Vanity Fair», una publicación que también trata además temas del corazón, de líos de familia o herencias y de amores públicos o privados.
En ese «ranking», su ex mujer aparece en el tercer puesto, su ex concuñada la Princesa de Asturias en el séptimo y su ex nada Rosario Nadal en el primero. ¿Intentaría Marichalar convencer al resto de miembros para que eligieran a Doña Elena o preferiría apostar por el estilo de la ex mujer de Kyril de Bulgaria? A fin de cuentas, él fue el artífice del espectacular cambio de la primogénita de los Reyes, quien una vez divorciada ha vuelto a sus orígenes en lo que a estilismos se refiere.






