El verano ha dejado más de una noticia sorprendente y como prueba ahí está la relación más que amistosa entre la actriz Amaia Salamanca y el sevillano Rosauro Baro, conocido en los círculos sociales por su animada charla (lo supongo) o su flequillo rubio (por decir algo) y también por haber salido con Eugenia Martínez de Irujo y Vicky Martín Berrocal. Rosauro es fiel miembro de la pandilla más popular de Ibiza, del grupo de Javier Hidalgo, Fonsi Nieto, Israel Bayón, Álvaro Muñoz Escasi, Colate, antes de casarse con Paulina, y el último fichaje, Alonso Aznar Botella.
Estos días aún suenan los ecos por lo que se ha vivido en la isla pitiusa y las nuevas relaciones que han surgido. Según me comentan, parece ser que Amaia y Rosauro se han conocido gracias a Pablo Nieto, el primo de Fonsi, con quien pasó unos días en Ibiza. Dicen amigos comunes que cuando Pablo viajó con Fonsi a Indianápolis con motivo del premio de motociclismo, Amaia y Rosauro empezaron a verse con más asiduidad, y de ahí el tonteo, el roce y el cariño. Discreta en su vida privada y cansada de que le adjudiquen romances cada cierto tiempo, Amaia optó por dar la callada por respuesta y casi mejor así. Por eso, si ahora le preguntan, prefiere pasar del tema y dejar que sean otros los que hablen sobre cómo le sentó a Pablo enterarse que Rosauro y Amaia salían juntos. De todas maneras, las mismas fuentes me aseguran que no es la primera vez que alguien se cruza en la «pandilla» y que eso no implica que se disuelva ni enturbie. Como muestra, ahí están todos los fieles amigos de Fonsi, a pie de cama ayudándole a recuperarse de su intervención y haciéndole las tardes más divertidas. Eso sí, la lista la encabeza la modelo Alba Carrillo con quien Fonsi se siente muy bien. No me extraña.






