Las tropas españolas desplegadas en la guerra de Afganistán han vuelto a sus tareas habituales en la provincia de Badghis, la asignada por la OTAN para su control frente a la insurgencia, una misión que lleva aparejada la formación de militares y policías del gobierno de Karzai.
Según informó por videoconferencia el jefe de las fuerzas destacadas en la base de Qala-i-Naw, el coronel de la Brigada Paracaidista Luis Martínez Trascasa, a la ministra de Defensa, Carme Chacón, sus soldados patrullan otra vez a pie por la zona y los guardias civiles continúan con la instrución de los agentes locales en la vieja base situada dentro de la ciudad y donde fueron asesinados el pasado 25 de agosto dos oficiales de la Benemérita y un intérprete del Ejército de Tierra.
Trascasa, dentro de las periódicas videoconferencias que mantiene la ministra con los jefes de las distintas misiones de las Fuerzas Armadas en el exterior, contó que durante el pasado fin de semana se celebró en Qala-i-Naw una gran asamblea con autoridades locales y jefes tribales encabezados por el gobernador de la provincia que sirvió como ceremonia de desagravio y expresión de condolencia y agradecimiento de la provincia a las tropas españolas después del ataque citado.
Condena del atentado
Según explicó el coronel, "los notables" condenaron el atentado y pidieron disculpas por el hecho de que un sector minoritario de la población secundara el intento de revuelta popular promovido ese día por los talibanes. Incluso redactaron un manifiesto con dichas disculpas y agradecimientos y después acudieron al cuartel donde guardaron un minuto de silencio en el lugar donde cayeron asesinados los tres españoles.
Chacón transmitió a Trascasa todo su "cariño" y el mensaje sobre su convencimiento de que los ciudadanos son conscientes del mérito y dificultad de la misión que nuestras tropas desempeñan en Afganistán para ayudar a sus autoridades locales y también para garantizar la seguridad de España frente al terrorismo, para que no se vuelvan a repetir ataques como los sufrididos en Nueva York, Londres o Madrid.



