El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, rechazó ayer «el papel de intermediario» que pretende atribuirse Batasuna entre el Gobierno y ETA, ya que a quien tiene que dirigirse exclusivamente es a la banda terrorista para convencerle de que abandone para siempre la actividad criminal.
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El etarra Gorka Palacios, juzgado ayer en la Audiencia Nacional
En declaraciones a Radio Euskadi, insistió en lo ambiguo del mensaje de la banda. «Dicen: “Hace meses decidimos dejarlo, pero no lo dijimos”, de lo que cabe concluir que si mañana deciden no dejarlo, no nos lo dicen. E igual resulta que lo primero que hacen es hacer un atentado y dicen: “No, es que lo dejamos hace unos meses, pero no lo hemos dicho”».
Respecto a la solicitud que ha hecho Batasuna al Gobierno para que la legalice, Rubalcaba insistió en que lo que tiene que hacer la «izquierda abertzale» es dirigirse a ETA y no al Ejecutivo, para convencerle de que abandone para siempre las armas. «Batasuna tiene dos posibilidades: o le dice a ETA: “Muchachos dejarlo del todo” y, en ese momento la causa de ilegalidad desaparece y pueden ser legales, o rompe directamente con ETA y, en ese momento, la causa de ilegalidad desaparece y vuelven a ser legales». Así, rechazó «el juego de intermediario que Batasuna parece querer protagonizar». En efecto, «le dice a ETA “Tregua”, y luego le dice al Estado: “He conseguido que ETA haga una tregua, ahora tú me legalizas”, como si Batasuna estuviera en medio. No, Batasuna es parte de ETA».
Por su parte, el dirigente del PNV de Guipúzcoa, Joseba Egibar, en contra de la opinión de Íñigo Urkullu, elogió la decisión de la banda. «Es la primera vez que la “izquierda abertzale” dice a ETA: “Esto va por aquí”». Este hecho, a su juicio, «merece una valoración más allá de los tópicos que hemos escuchado todos estos días».



