Cuando parecía que lo peor de la tormenta financiera de la pasada primavera ya había pasado y la economía global comenzaba a dar síntomas de una leve y desigual recuperación, entidades financieras como Goldman Sachs o el Anglo Irish Bank vuelven a ocupar las primeras páginas de la prensa económica internacional, amenazando con devolver los nervios y la inestabilidad a los mercados financieros.
Así, «The Wall Street Journal» destaca en la portada de su edición para Europa de este jueves la decisión del Gobierno irlandés de dividir en dos el Anglo Irish Bank, la mayor entidad financiera del país, para evitar que «sus problemas amenacen la economía».
El rotativo neoyorquino señala que esta medida trata de infundir confianza a los depositantes para evitar que abandonen «el más débil de los bancos del país», lo que provocaría una profunda crisis en el sistema financiero irlandés, convirtiendo su «enfermo» sistema bancario en «el último punto caliente» de la actual crisis económica que sufre Europa.
La división fue anunciada por el ministro irlandés de Finanzas, Brian Lenihan, días después de reunirse con representantes de la UE. Lenihan avanzó que los planes del Gobierno son crear un banco respaldado por el Estado que aglutine los depósitos de los clientes y un “banco de recuperación de activos”, que gestione la cartera crediticia de la entidad.
Esta actuación, apunta «The Wall Street Journal», estaría encaminada a calmar los temores de que Irlanda se convierta en el segundo país rescatado por la UE, después de Grecia.
Multa récord
El banco de inversión Goldman Sachs se enfrenta a la mayor multa impuesta jamás por el regulador del mercado financiero británico (FSA, por sus siglas en inglés), después de cinco meses de investigación del negocio internacional de la entidad, según destaca «Financial Times» en un artículo de su portada.
La investigación de la FSA se inició después de que las autoridades financieras estadounidenses anunciaran que la entidad estaba siendo investigada por haber comercializado un producto especulativo de alto riesgo basado en hipotecas basuras que pudo haber causado pérdidas millonarias a sus clientes. Finalmente, el regulador norteamericano impuso a Goldman Sachs una multa de 430 millones de euros el pasado mes de julio.










