El duelo de cuartos es el termómetro, el partido que marca la temperatura de un equipo en un gran campeonato. La victoria conduce a la lucha por las medallas y desata la euforia; la derrota, además del punto y final, hace aflorar una extraña sensación de fracaso. La misma que se apoderó ayer de la expedición española. Después de años paladeando los metales en el cajón, la selección se atragantó en una gran cita y en la cara de los jugadores se reflejaba la gran decepción que supuso perder ante Serbia y quedar apartados del camino para revalidar el título de campeones del mundo.
«Estamos acostumbrados a jugar finales y a ganar títulos. Hay que demostrar que sabemos asimilar derrotas». Con estas palabras, el seleccionador nacional intentó levantar la moral a un grupo que tendrá que pelear por alcanzar el quinto puesto. A pesar de la derrota, Sergio Scariolo destacó el gran encuentro que se vivió en el Sinam Erdem de Estabul, «uno de los mejores de los últimos años. Hemos perdido en los últimos segundos y los jugadores han jugado con orgullo hasta el final». «Salvo los primeros cinco o seis minutos, ha sido un duelo igualado. Serbia ha mejorado mucho en el tiro de tres, como ya dijimos. Pero quiero felicitar al rival y a nuestros jugadores por el esfuerzo que han hecho», añadió. Scariolo tuvo que justificar su decisión de cómo jugar los últimos 25.8 segundos de partido con empate a 89: «Si hubiese estado Krstic le hubiéramos hecho falta, los demás jugadores en pista eran muy buenos en tiros libres. Hemos aguantado muy bien en defensa y en el último bloqueo Teodosic ha tirado de diez metros y con Garbajosa, más alto que él, encima».
«Es doloroso perder así»
Más crítico se mostró Felipe Reyes, que finalmente pudo jugar aunque la lesión de cuello mermó su aportación y sólo anotó dos puntos. El pívot achacó la derrota a fallos defensivos «que han permitido que los serbios entrasen en el partido». «Ellos han estado muy acertados, pero nosotros hemos estado blandos y les hemos concedido triples que no debíamos», incidió.
Pero no fue el único jugador que criticó la defensa de la selección ante los «plavi». Nada más terminar el choque, Jorge Garbajosa, reconoció emocionado y entre lágrimas que «podíamos haber defendido un poco mejor». «Es doloroso perder así. Ellos han tenido mucho acierto en el tiro de tres. Podíamos haber defendido mejor», repitió.
Alex Mumbrú, por su parte, también reconoció que «no hemos hecho el mejor partido, pero hemos peleado de corazón hasta el último segundo». Opinión compartida por Rudy Fernández: «Hemos estado hasta el último momento dentro del partido, lo que ocurre es que ellos han estado más acertados. Han planteado un encuentro muy completo y nos han ganado».
Lo que no hicieron los jugadores españoles fue justificar la derrota en el arbitraje, a pesar de que durante el partido pusieron el grito en el cielo a causa de varias polémicas decisiones de los colegiados.




