El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha defendido este miércoles la necesidad de eliminar las actuales desgravaciones fiscales a los más ricos, pese a la oposición de los republicanos y algunos legisladores de su propio Partido Demócrata. En un discurso en Cleveland (Ohio), una de las zonas más deprimidas del país, el presidente pronunció su cuarta alocución sobre la economía en seis días, en la que anunció propuestas para dar beneficios fiscales a las empresas que inviertan en nuevos equipos y arremetió contra las propuestas de la oposición republicana.
"Quieren que tomemos prestados 700.000 millones en los próximos diez años para dar un recorte de impuestos de cerca de 100.000 dólares a gente que ya es millonaria", indicó Obama. Los republicanos, algunos demócratas y diversos economistas proponen que el presidente prorrogue el recorte de impuestos sobre la renta que adoptó George W. Bush, y que expira en diciembre.
La Casa Blanca propone hacer permanentes esos recortes sólo para las familias que ingresen menos de 250.000 dólares anuales y eliminarlos para las rentas superiores a esa cifra. "No es para castigar a los más acomodados, es porque no podemos permitirnos los 700.000 millones de dólares que costaría" mantener esos recortes, subrayó el presidente estadounidense.










