A día de hoy, el gran activo de la selección Serbia es, sin duda, el sabio Dusan Ivkovic. Nadie mejor que él para trabajar esta nueva generación de talentos que ya compite por los títulos continentales, como otrora era habitual. Teodosic, Kristic y Racsic lideran un grupo de jugadores que ya se han ganado el rango de estrellas en sus respectivos equipos, aunque la verdadera clave de esta selección radica en su bloque homogéneo y ordenado, con un buen equilibrio entre el juego interior y exterior.
En esta reedición de la final del Eurobasket de Polonia (2009), la guerra psicológica también cuenta y cada selección la afronta de manera diferente. El veterano seleccionador serbio intenta liberar la presión de sus jugadores y dice que su equipo no tiene nada que perder, que los que están obligados a cumplir los pronósticos son los españoles. Tiene razón a medias porque no conocemos ningún equipo o selección serbia que no salga convencida de ganar. Genéticamente se trata de un hecho probado en el caso de los «plavi».
España, por el contrario, se presenta en este duelo con la ventaja de sentirse superior a un equipo al que ha superado en la última final continental y en este Mundial está ya donde quería. Hemos pasado por problemas de juego (sin Pau y Calderón cambia el equipo…), de adaptación de algunos jugadores y de puesta a punto de otros, pero llegamos en el mejor momento a la fase decisiva del campeonato, donde por fin cada jugador parece ya cumplir con suficiencia su rol, salvo Ricky Rubio, preocupantemente irregular hasta ahora.
Y este es precisamente nuestro gran activo, la profundidad de plantilla que permite a España hacer un juego vivo, arriesgado y muy efectivo cuando estamos concentrados en defensa y se cierra el rebote. Solo así encontramos espacios en ataque para Rudi, Navarro y Llull en el perímetro, y en la pintura forzaremos con acciones de Marc y Vázquez en el uno contra uno.
La motivación extra de los serbios en el partido que inaugura los cuartos de final del campeonato debería encontrar su antídoto en nuestra experiencia…




