El Pleno del Ayuntamiento de Valladolid aprobó ayer la moción que declara a la capital castellanoleonesa como la primera Ciudad Taurina de España. La medida, presentada por el Grupo Popular, se aprobó con los 15 votos a favor del PP, y obtuvo 14 votos en contra, trece del PSOE y uno de Izquierda Unida, que la consideraron «innecesaria».
El portavoz del PP, Jesús Enríquez,defendió la importancia de la libertad de acceso de todos los españoles a sus «gustos». De esta forma, se manifestó que el «carácter» taurino de la ciudad vallisoletana está «acreditado y presente» a lo largo de toda su historia. En este sentido, apuntó que no debe darse la «espantá» ante este asunto. También el portavoz hizo referencia a los «ataques» producidos en Cataluña hacia la Fiesta, por lo que declaró que quedarse «quieto» es garantía de perder «nuestras tradiciones». Mientras, el portavoz del PSOE, Óscar Puente, discrepó ante la moción, calificándola de «oportunista» y «provocadora» porque, según su partido, lo único que se va a conseguir con ella es confundir a los ciudadanos.
El pleno contó con la presencia de una treintena de personas, entre los que figuraban los diestros locales Manolo Sánchez y David Luguillano, quien tras la aprobación dijo estar «contentísimo» y «muy feliz y orgulloso de ser de Valladolid»., también «siento admiración por su alcalde y por la afición vallisoletana».
Según la moción, Valladolid cuenta con varias razones para ser declarada taurina. Una de ellas es que la provincia cuenta con la ganadería de reses bravas más antigua de España, la del Raso de Portillo. También destaca la conicidencia del patrón de la ciudad con el de los toreros —San Pedro Regalado—, y que el Ayuntamiento concede el trofeo taurino más antiguo de España consecutivamente desde 1952.


