La tregua farsa anunciada por los tres encapuchados de ETA a través de la BBC también ha decepcionado a la mayoría de los «mediadores internacionales» que hace casi seis meses le emplazaron, con urgencia, a que declarara un alto el fuego «permanente» y «verificable».
josé usoz
Brian Currin, mediador
Días después de aquel llamamiento, la banda salía al paso para dar largas al asegurar que tras «próximas reflexiones» respondería. En el comunicado del pasado domingo la organización criminal ignora y desprecia a estos agentes internacionales, entre los que se encuentran algunos premios Nobel y expertos en resolución de conflictos.
Algunos de estos mediadores se sienten engañados y utilizados, no solo por ETA, sino también por los actuales dirigentes de Batasuna que al pedirles su declaración, en el escenario de Bruselas, les habían trasladado que la decisión de la banda de un alto el fuego permanente y verificable estaba «muy madura». Se confirmaría de esta manera, tal y como en su día adelantó ABC, que la «izquierda abertzale» ha instrumentalizado a estos agentes internacionales. En definitiva, Batasuna consideraba que el emplazamiento de Bruselas blindaría su nueva estrategia, ya que disuadiría a ETA de reventar con atentados la ponencia «zutik» y la propuesta de Alsasua.
Sin embargo, para «salvar los muebles», el asesor internacional de Batasuna, el abogado sudafricano Brian Currin, elogió ayer la tregua farsa de ETA y reiteró su apuesta por la nueva estrategia de Batasuna. Currin, en un alarde de desconocimiento de la realidad vasca, en el mejor de los casos, o de manipulación manifiesta, considera que la «magnitud histórica» de la farsa de ETA no lo es tanto «por la declaración de un alto el fuego, sino más bien por el hecho de que su decisión de no realizar acciones armadas es incondicional y unilateral y, por otra parte, es una respuesta y una consecuencia del liderazgo político de la izquierda abertzale y de la voluntad expresada por el pueblo vasco. Esto, en sí mismo, es una victoria para la política y la democracia». En su opinión, «aunque ETA no declare propiamente un cese permanente de su lucha armada, sí dice que ha llegado el momento de construir un marco democrático para el País Vasco respetando los deseos de la mayoría del pueblo vasco». Eso, no lo sabe Currin, lo dice ETA desde que nació.



