El capítulo de lesiones en la selección española de baloncesto es una de las trabas constantes en el devenir de este campeonato. Es cierto que los problemas físicos no han afectado de manera importante al juego y a los resultados del equipo, que comenzó mal ante Francia y ha ido mejorando paulatinamente, pero estos contratiempos siempre suponen una sensación de estrés añadido.
El excepcional base NBA español, Juan Carlos Calderón, fue el primero en abandonar la disciplina «in extremis» con una rotura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna izquierda, que requería al menos cuatro semanas de recuperación y que hacía imposible su participación en el Mundial. Lo mejor, que sufrió el achaque justo antes de iniciar el campeonato y Raúl López pudo llegar como sustituto.
Pareció ser, esta primera lesión, sintomática de que Scariolo iba a tener que mimar a sus jugadores a lo largo de la competición. Algunas molestias aparecieron en Navarro en el partido frente a Líbano, de las habituales del escolta, en la espalda, y en la misma fecha Rudy aquejó unos picores que le terminaron provocando «ronchones» en la piel. El seleccionador protegió a dos de los nombres de gala de este equipo, que no disputaron la segunda parte del encuentro y que llegaron en plenas facultades a los octavos de final frente a Grecia, donde fueron los mejores.
Gasol se entrenó con todos
Y es que por si fuera poco, ayer Marc Gasol amanecía con un proceso de amigdalitis que sin embargo no le hacía perderse el entrenamiento verspertino. El pívot de los Grizzlies es la mejor baza española en el juego interior de ataque, y aunque no brilló en el último choque, es importante su disponibilidad en buenas condiciones y no será baja para mañana.
La enfermería la completa Felipe Reyes, que también ayer regresaba de su efímero viaje a Madrid para tratarse con su médico de confianza de una hernia discal en la zona de las cervicales que arrastra desde hace bastantes años. El pívot pisó la capital, recibió los cuidados adecuados, fue infiltrado, y por la mañana voló de vuelta para trabajar con el equipo ante el partido de mañana.
Las lesiones, a pesar de que la temporada acaba de comenzar, están provocando demasiados problemas para los jugadores nacionales en los primeros compases del campeonato.
Todo contra Serbia
El seleccionador, Sergio Scariolo, a pesar de todo, podrá contar con los doce jugadores en plenas garantías para hacer frente al combinado serbio, un equipo joven pero muy acostumbrado a pelear en la cancha y a chocar contra la defensa rival.
Ya demostró en los octavos de final, el técnico italiano, que tiene muy en cuenta a la segunda línea de juego española, esa que sale desde el banquillo cuando se le necesita y que el pasado sábado demostró con creces que cualquiera de los hombres de la reserva puede hacer las veces de uno de los cinco teóricos iniciales. Fran Vázquez, Llull, Raúl López, Mumbrú o el propio Felipe pueden ser nombres decisivos en cualquier eliminatoria.



