Ayer quedó constituido el Consejo Asesor de Ciencia, Tecnología e Innovación, órgano catalizador de la participación de los agentes sociales, empresarios y sindicatos en la toma de decisiones en materia de política científica tecnológica de las Islas. El director de la Agencia de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (Aciisi), Juan Ruiz Alzola, en calidad de secretario de dicho órgano, presentó el avance del «Plan Canario de I+D+i 2011-2014», que aspira a que «tenga un largo recorrido» y se extienda al año 2023, coincidiendo con la posible candidatura de Canarias como sede de una Exposición Internacional.
El Consejo Asesor de Ciencia, Tecnología e Innovación tiene como finalidad proponer objetivos y programas de actuación para incluir en el Plan Canario de I+D+i; emitir informe sobre los planes antes de ser elevados al Gobierno de Canarias por la Comisión de Coordinación de Ciencia, Tecnología e Innovación; propiciar el acercamiento entre universidades y centros de investigación y el sector productivo y empresarial del Archipiélago, y emitir cuantos informes le sean solicitados por dicha Comisión.
En el Consejo Asesor participan las universidades canarias, representantes de centros o unidades de investigación, científicos e investigadores de reconocido prestigio, confederaciones empresariales, cámaras de comercio, organizaciones sindicales, empresas relacionadas con actividades de alta tecnología, agentes sociales vinculados a la I+D+i y representantes de cabildos y municipios.
Objetivos del nuevo Plan
El «Plan Canario de I+D+i» deberá incluir los programas de actuación de los próximos años, orientados a un incremento del conocimiento, avance de la innovación y mejora de la competitividad empresarial.
Está dividido en distintos ejes estratégicos de actuación, entre ellos, el de gobernanza y gestión, con acciones que conlleven la simplificación de gestión y procedimientos: la e-administración, o la red
de servicios de intermediación para la transferencia de conocimiento.
El eje del capital humano abarca el apoyo al personal investigador en formación; las ayudas para la realización de tesis, incluyendo estancias en otros centros; la financiación de la estabilización de investigadores en centros públicos y la movilidad de grupos de investigación, entre otros.












