El partido que gobierna en Navarra, UPN, ya ha puesto sobre la mesa las reclamaciones que deberá atender el Ejecutivo central si desea contar con el respaldo de los regionalistas en la votación de los Presupuestos Generales del Estado de 2011. La principal se centra en reformar el Convenio Económico que regula las aportaciones de la Comunidad foral al Estado en lo referente al reparto de los ingresos por los impuestos al consumo. Tal y como adelantó ABC, el Gobierno de Navarra podría ahorrarse más de 200 millones de euros al año en caso de que prosperen sus reivindicaciones. Una cantidad que equivale, por ejemplo, al 4,5% del presupuesto foral de 2010, aprobado en 4.400 millones de euros.
La formación regionalista aclaró ayer que no pretende modificar las contribuciones en aquellas materias en las que Navarra no tiene competencias (Defensa, Exteriores, Casa Real, etc), cifradas en el 1,6%, sino cambiar la fórmula que determina la aportación por la recaudación del IVA y de los Impuestos Especiales –tabaco, hidrocarburos, alcohol, etc-. Según UPN, el crecimiento que la Comunidad foral está logrando “por la vía de estímulos” como la prolongación de los planes renove de vehículos y electrodomésticos o las ayudas para las reformas del hogar, entre otros, “incrementa los ingresos”, aunque “todo ese incremento se va hacia el resto de España debido al ajuste fiscal con el Estado sobre el consumo y los Impuestos Especiales". Se da la circunstancia de que Navarra fue la primera Comunidad española en superar la recesión y en lograr una subida interanual positiva del PIB.
El Convenio Económico vigente en la actualidad fue suscrito en 2007 y se elaboró con la idea de que tuviera validez desde 2005 hasta 2009 (ambos incluidos), de modo que a principios de este año comenzaron los contactos entre técnicos del Gobierno navarro y del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero para su renovación. Pero las conversaciones se encuentran ahora bloqueadas debido a las discrepancias que ha generado este tema.
El pasado domingo, el presidente navarro, Miguel Sanz, afirmó en Olite (Navarra) que quiere negociar y acordar los Presupuestos Generales del Estado de 2011, pero supeditó su apoyo a que "antes" se materialice la actualización del Convenio Económico, ya que es "la viabilidad económica de Navarra lo que está en juego". Además, instó a su actual socio presupuestario, el Partido Socialista de Navarra (PSN), a que le respalde en la negociación que mantiene con el Gobierno central, a su juicio más importante que la propia aprobación de los Presupuestos. Por su parte, el secretario general de los socialistas navarros, Roberto Jiménez, ya ha mostrado su voluntad de alcanzar un acuerdo.












