Al menos 70 personas murieron y 200 desaparecieron tras hundirse un convoy de lanchas fluvial en el río Rukí, cerca de la localidad de Balong, en el oeste de la República Democrática del Congo (RDC), informó hoy la emisora local Radio Okapi. Según la fuente, el suceso se produjo en la madrugada del sábado a 58 kilómetros al norte de Mbandaka, capital de la provincia de Ecuador, y se une a otro naufragio ocurrido en la provincia de Kasai Occidental, en el centro del país, en el que, según las autoridades, hay 300 desaparecidos.
El convoy de lanchas hundido en el río Ruki, en una de las zonas de más difícil acceso de la RDC, navegaba con cerca de un centenar de pasajeros, sin luces, y chocó contra un tronco de árbol sumergido, según dijeron a Radio Okapi algunos de los 15 supervivientes contabilizados hasta el momento. La portavoz del Gobierno provincial, Rebecca Ebal, dijo a la emisora que las víctimas eran en su mayoría de la zona de Mbandaka y viajaban hacia el mercado de Mpombi, a unos 90 kilómetros aguas arriba de la capital provincial. Previamente, las autoridades habían informado del naufragio de un transbordador con 300 pasajeros en el río Kasai, en la región central de la RDC, pero no han ofrecido aún una cifra concreta de víctimas. Las autoridades de Kasai Occidental dan por muertos a la mayoría de los ocupantes del transbordador, aunque no han señalado una cifra, después de que el barco zozobrara anoche cerca de Mbendayi, a menos de 100 kilómetros de Tshikapa, de donde había zarpado con destino a Nyalongo. Al parecer, según estas fuente, el barco se incendió debido a una avería en los motores y el fuego se propagó rápidamente al haber a bordo más de una decena de bidones de combustible.
Por su parte, el Ministerio Comunicación congoleño confirmó en Kinshasa que unos 300 pasajeros se encontraban en el barco, pero se abstuvo de hablar de víctimas. Los naufragios de barcas y transbordadores son frecuentes en la RDC y los países vecinos de la región de los Grandes Lagos africanos, donde la escasez de carreteras hace que el transporte fluvial sea el más usual, aunque también peligroso. Además de superar con mucha frecuencia el número autorizado de pasajeros, los barcos suelen transportar abundantes mercancías, lo que aumenta su calado y su resistencia en caso de temporales, abordajes con otras embarcaciones y colisiones con obstáculos, como rocas o troncos sumergidos.
El convoy de lanchas hundido en el río Ruki, en una de las zonas de más difícil acceso de la RDC, navegaba con cerca de un centenar de pasajeros, sin luces, y chocó contra un tronco de árbol sumergido, según dijeron a Radio Okapi algunos de los 15 supervivientes contabilizados hasta el momento. La portavoz del Gobierno provincial, Rebecca Ebal, dijo a la emisora que las víctimas eran en su mayoría de la zona de Mbandaka y viajaban hacia el mercado de Mpombi, a unos 90 kilómetros aguas arriba de la capital provincial. Previamente, las autoridades habían informado del naufragio de un transbordador con 300 pasajeros en el río Kasai, en la región central de la RDC, pero no han ofrecido aún una cifra concreta de víctimas. Las autoridades de Kasai Occidental dan por muertos a la mayoría de los ocupantes del transbordador, aunque no han señalado una cifra, después de que el barco zozobrara anoche cerca de Mbendayi, a menos de 100 kilómetros de Tshikapa, de donde había zarpado con destino a Nyalongo. Al parecer, según estas fuente, el barco se incendió debido a una avería en los motores y el fuego se propagó rápidamente al haber a bordo más de una decena de bidones de combustible.
Por su parte, el Ministerio Comunicación congoleño confirmó en Kinshasa que unos 300 pasajeros se encontraban en el barco, pero se abstuvo de hablar de víctimas. Los naufragios de barcas y transbordadores son frecuentes en la RDC y los países vecinos de la región de los Grandes Lagos africanos, donde la escasez de carreteras hace que el transporte fluvial sea el más usual, aunque también peligroso. Además de superar con mucha frecuencia el número autorizado de pasajeros, los barcos suelen transportar abundantes mercancías, lo que aumenta su calado y su resistencia en caso de temporales, abordajes con otras embarcaciones y colisiones con obstáculos, como rocas o troncos sumergidos.








