Un plan de pensiones es una modalidad de ahorro que tiene como finalidad complementar y no sustituir la pensión de jubilación. Pasado un tiempo, permite recuperar el valor de lo invertido más los intereses generados. Generalmente esos ingresos se invierten en un fondo con una serie de ventajas fiscales específicas.
Una entidad gestora se encarga de administrar el dinero. Es decir, de controlar las cantidades invertidas y de informar a los participantes de cómo evoluciona el valor del fondo. En cuanto al valor, se calcula diariamente y para ello ae divide el dividendo del patrimonio total del fondo entre el número de participantes.
Normalmente se empieza a pensar a partir de los 40 o 45 años
Por su parte, Luis María Sáez de Jaúregui, director de Vida, Ahorro y Productos financieros de AXA, las reformas que introducirá el Gobierno suponen una merma de la pensión de jubilación. Para evitar esto, AXA recomienda contratar un plan de pensiones justo cuando se incorpora a la vida laboral. «Esto es así porque aunque al principio las aportaciones serán mínimas el efecto exponencial de los planes de pensiones y plazo hará que al final el capital acumulado, más los intereses generados sea importante».
Para Juan María Rojo Carrascosa, director de planes de pensiones de Bankinter, no hay una edad recomendable. «Depende de la capacidad de ahorro para empezar a pensar en el futuro o a una inversión a más largo plazo».










