Caroline Wozniacki y Maria Sharapova se ven las caras en octavos de final del Abierto de Estados Unidos, en uno de los partidos más destacados de la jornada en categoría femenina.
La tenista danesa se sigue postulando como la principal favorita para ganar el torneo después de haber cedido solamente tres juegos. La primera cabeza de serie del torneo dio buena cuenta de la jugadora de Taipei Yung-Jan Chang, a la que superó por 6-1 y 6-0, en poco más de una hora de juego.
La danesa, que llegó a Nueva York tras ganar en New Haven, está decidida a conseguir el primer Grand Slam de su carrera, aunque para ello tendrá que superar su primera prueba de fuego en la competición, la ex número uno mundial Maria Sharapova.
Precisamente, Sharapova, vencedora en Nueva York en el 2006, ha vuelto este año a la competición tras estar nueve meses parada debido a una lesión en su hombro, y busca recuperar su trono. La tenista rusa se metió en octavos de forma brillante tras derrotar a la norteamericana Beatrice Capra en la tercera ronda por un doble 6-0.
El duelo tiene su miga porque , se enfrentan, Ana Ivanovic mediante, dos de las reinas del circuito femenino. Aquellas que, al margen de su talento tenístico, se llevan el mayor trozo del pastel publicitario gracias a su belleza.
Wozniacki, que fue finalista aquí el año pasado, parte con ventaja. Sólo ha cedido tres juegos en sus primeros partidos en Flushing Meadows, y su confianza es absoluta: "Sé que mi momento llegará", relata la danesa. "Si no es hoy, será mañana, no tengo ningún miedo".
Sharapova ha adoptado el papel de víctima, que en este caso es real tras el infierno de lesiones que ha sufrido la ex número uno: "Caroline fue finalista el año pasado, por lo que está acostumbrada a jugar bien aquí".


