La presidenta de UPN, Yolanda Barcina, abrió ayer en Cadreita el nuevo curso político con un acto en el que advirtió al Gobierno central que "hará incompatible la negociación" de los Presupuestos con su partido si en la que actualmente dirimen los socialistas con el PNV aprecia "una sola injerencia" en asuntos de Navarra.
Por eso, exigió "la máxima transparencia y claridad acerca de los acuerdos" que puedan alcanzar el gabinete de Rodríguez Zapatero y los nacionalistas vascos ya que, según dijo, "conociendo al partido de Arzalluz, Egibar y Urkullu mucho nos tememos que no van a hablar exclusivamente de temas económicos".
Además, para reducir el valor de los votos del PNV, pidió al PP que permita la aprobación de las cuentas públicas de 2011 porque en momentos "tan complicados como los que vive España no es de recibo supeditar los Presupuestos Generales del Estado a las insaciables exigencias de un pequeño partido nacionalista" que "niega la identidad de Navarra". "Estaremos muy atentos para saber qué es lo que acuerdan Zapatero y el PNV", afirmó.
Elecciones de 2011
Al margen de este asunto, el otro en el que UPN pondrá "todo su esfuerzo y empeño" serán las elecciones autonómicas y municipales de mayo, en las que la ruptura con el PP hace "la tarea más difícil", porque el voto que les ha dado hasta ahora la victoria "se va a fragmentar".
De ahí que pidiera a los militantes regionalistas que no se cansen de explicar que estas elecciones no son unas primarias de las generales, sino que en mayo, subrayó, "lo que nos jugamos es Navarra", que "continúe siendo una comunidad libre y diferenciada o quede absorbida por el nacionalismo".




