Optimismo moderado podría ser un buen resumen del mensaje lanzado ayer por el Presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, tras la primera reunión del Consejo de Gobernadores tras la pausa estival. El BCE, tras mantener los tipos de interés oficiales en el 1% donde están ya desde hace muchos mese, anunció que el buen comportamiento de la economía europea en el segundo trimestre le hace ser más optimista que en junio y considera que 2010 se cerrará con un crecimiento económico que podría situarse hasta en un 1,8% de aumento interanual, frente al tímido 1% de junio.
A pesar de este buen dato de aumento de la previsión de crecimiento, Trichet se mostró cauto y señaló que siguen existiendo dudas sobre la buena salud del sector financiero, por lo que mantendrá las actuales facilidades de crédito a las entidades financieras hasta final de año.
España, a la cola
Por su parte, la oficina estadística europea, Eurostat, certificó ayer que España fue el único país de los «grandes» en términos de peso en el PIB europeo, que se contrajo en el segundo trimestre del año, un 0,1%, en relación al mismo periodo del año anterior. Los países de la Eurozona crecieron de media un 1,9% entre abril y junio en relación con los mismos meses de 2009. Eurostat destaca el hecho de que Alemania, con un crecimiento interanual de un 3,7% en el mencionado periodo, ha continuado siendo el motor de la recuperación económica europea, seguida aunque a distancia por Francia, que ha crecido un 1,7% e Italia, con un aumento de un 1,1%.






