Uno de los temas más comentados durante estos días es que la vuelta al cole este año será aún más cara. Pues bien, mientras los padres de escolares hacen veraderos malabares para poder afrontar los gastos, la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE) sale ahora a la palestra para denunciar que el precio de los libros de texto ha bajado este año un 0,5 por ciento. Un descenso que «hace mucho daño a la edición educativa».
ANELE responsabiliza de esta situación al «intervencionismo» de las Administraciones Públicas Educativas a las que acusa de «estar más preocupadas por el gasto que por la calidad de la educación». Explica que el régimen de libertad de precios que rige el mercado de libros de texto es «solo aparente» ya que las Administraciones Educativas de las Comunidades Autónomas determinan «indirectamente» los precios de estos libros. «Esta intervención va desde recomendaciones formales a los profesores para que prescriban los libros más baratos, sin tener en cuenta la calidad de los manuales, hasta la imposición del hecho de que el precio de los lotes de libros se ajuste al montante de la subvención que la Comunidad Autónoma da a los alumnos», señala el informe de ANELE.
José Moyano, presidente de la Asociación, aclara: «Las Administraciones deberían seguir una política de equidad, ayudar solo a quien lo necesite. Nos encontramos con que los cheques dinero han provocado que los comerciantes ajusten los precios para que los libros básicos entren dentro de esa cantidad. De ahí, la tendencia negativa del 0,5 por ciento». Y no solo eso, Moyano tampoco olvida la situación de crisis que atraviesa España: «Ha hecho que se compre menos material complementario».
Además, los editores denuncian que esta situación de «intervención administrativa» es «la que mejor puede explicar el extraño comportamiento de los precios en el arranque del curso pasado y de los costos para el próximo curso 2010-2011». Y es que el informe detalla que el estudio sobre «Comercio Interior del Libro en España» de 2009 revelaba que la facturación en libros de textos había caído en relación al curso anterior un 6 por ciento, lo que en euros se traduciría a 53,83 millones de euros menos. Una situación que puede endurecerse este año ya que prevén «un comienzo de curso 2010-2011 aún más negro y negativo si cabe, para la edición educativa».
Precios de a pie
Sin embargo, los datos que ofrece ANELE no se corresponden en primer lugar con los que recientemente difundía la Federación de Usuarios-Consumidores Independientes (FUCI) que calculan que para este curso los libros de textos serán un 3,8% más caros de media. Además, el gasto medio por alumno en libros de texto que señala ANELE no se ajusta a las fuentes consultadas por este periódico, teniendo en cuenta además que los datos que proporciona ANELE son los del curso pasado y se presupone para este año académico un descenso del 0,5 por ciento de media.
La realidad suele ser bastante más dura para los ciudadanos de a pie. La metodología que realiza ANELE para calcular los datos no cuadra con las cifras a las que se enfrentan los padres en los posibles puntos de venta. Así lo observamos en el gráfico. Mientras que esta asociación calcula que un alumno de Infantil gasta de media 66,26 euros, los precios en un centro comercial ascienden a 160-190 euros y en la librería de los colegios pueden llegar a alcanzar los 260. Por otra parte, señalan que la media para un alumno de Primaria es de 135,39 euros, unos precios que de nuevo no encajan con lo que cuestan en un centro comercial (200-230 euros), en una librería de barrio (150 a 200 euros) o en un colegio (300 euros). Llegados a Secundaria el gasto medio por alumno según ANELE es de 105,53 euros, en una librería asciende a entre 180 y 200 euros, en una gran superficie la factura sumaría entre 200 y 230 euros y en un colegio el bolsillo se resentiría con unos 400 euros. Las diferencias continúan al alcanzar el bachillerato donde la asociación estima el gasto medio por alumno en 138,28 euros, mientras que en unos grandes almacenes sería de 300 euros.





