A pesar de que los últimos datos sobre la financiación del Estado revelan que el déficit público se redujo a la mitad hasta el mes de julio, no parece haber lugar para mayores celebraciones. Solo un día despúes de conocerse esa cifra esperanzadora, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió a España de que cuenta con un limitado margen de maniobra fiscal. Esto es, que la distancia entre los actuales niveles de deuda y el límite a partir del cual esta es insostenible no es muy grande.
En su informe publicado ayer, el FMI sitúa a España en una situación similar a la de otros países con problemas de endeudamiento público como Islandia, Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos. El estudio señala, en este sentido, que Grecia, Italia, Portugal y Japón son las economías avanzadas peor colocadas según este baremo.
Para el organismo presidido por el francés Dominique Strauss-Kahn, estos países habrían llegado a esta situación no solo por la crisis financiera que azotó a las economías de todo el mundo sino también a las políticas de gasto público que cada gobierno llevó a cabo con anterioridad a la tormenta económica. «Los altos niveles de deuda pública obedecen también a la aplicación de una política fiscal inadecuada en las décadas anteriores, cuando los niveles de deuda aumentaron de manera continua durante las épocas difíciles pero no disminuyeron en años más favorables», explica en su análisis.
Para atajar esa crisis de deuda y garantizar la sostenibilidad fiscal en el futuro, el Fondo recomienda a los gobiernos de estos países más claridad en sus planes de ajuste fiscal, haciendo hincapié en el mediano plazo y no en buscar soluciones rápidas a corto plazo, para proteger la frágil recuperación económica, respaldar el crecimiento y la creación de empleo, y reforzar la confianza de los mercados de capital.










