Galletas Gullón vivió ayer un capítulo más del pulso por el control de la compañía que mantienen los actuales administradores y la ex presidenta de la galletera, María Teresa Rodríguez Sainz-Rosas, después de que ésta celebrara la junta general de accionistas en el interior de un coche aparcado delante de la sede social de la compañía, en la localidad palentina de Aguilar de Campóo.
La junta, que había sido convocada judicialmente, se celebró dentro de un Mercedes, ya que el personal de seguridad de la compañía impidió la entrada a las instalaciones de la misma a María Teresa Rodríguez, su hija Lourdes Gullón y al ex director general de la compañía Juan Miguel Martínez Gabaldón, que controlan el 80,25% del capital social de la empresa.
El consejo de administración de la empresa, formado por los tres hijos varones y los dos hermanos de la ex presidenta, suspendió el pasado martes la celebración de la junta, alegando que la convocatoria presentaba defectos de forma. Sin embargo, los accionistas siguieron adelante con la asamblea, en la que aprobaron, ante notario, la disolución del consejo de administración y nombraron administradora única a María Teresa Rodríguez, en un acto que los actuales directivos de Gullón tacharon de «esperpéntico».










