La recesión no entiende de tronos y el «rey de las hamburguesas» es uno de los últimos damnificados por las consecuencias de la crisis económica en el consumo. Burger King, la segunda empresa del sector a nivel mundial, busca compradores entre inversores de capital de riesgo para hacer frente a las pérdidas que acumula desde el último trimestre de 2009.
El diario económico «The Wall Street Journal» destapó ayer la noticia y despertó también las especulaciones sobre la maniobra comercial de una de las principales compañías que produce y distribuye la conocida como «comida basura». Según el periódico norteamericano la firma 3i Group es una de las principales interesadas en controlar parte del negocio de Burger King.
Los menús pierden valor
La cadena de restaurantes estadounidense no atraviesa su mejor momento. Durante el último ejercicio fiscal obtuvo un beneficio neto de 148 millones de euros, un 7% menos respecto al ejercicio anterior. En estos momentos su cifra de negocio alcanza los 1.984 millones de euros, un 1% menos que hace un año. Tampoco se libran sus ventas que cayeron un 2,3% en 2010. Actualmente la compañía tiene un valor en el mercado de cerca de 2.300 millones de dólares y, en lo que va de año, sus acciones han perdido un 5% en la Bolsa.
Precisamente, pocas horas después de conocerse la posible venta de acciones de la compañía, el valor de Burger King subió con fuerza hasta ganar un 14,65% al cierre en el parqué de Nueva York, donde cotiza desde 2006, por lo que llegó a pagarse a 18,86 dólares por cada acción.
A pesar de esta subida en el valor de la compañía, los responsables de la cadena están decididos a delegar el control económico a los inversores privados interesados. No es la primera vez que ocurre. En 2002, el grupo liderado por TPG Capital, Bain Capital y Goldman Sachs Capital pagó cerca de 1.500 millones de dólares al grupo británico Diageo para hacerse con Burger King. De hecho estas empresas de inversión aún controlan el 32% de la cadena y conservan un peso importante en el consejo de dministración.
Hábitos prescindibles
En un primer momento, las estadísticas auguraban un repunte de las ventas en los establecimientos de comida rápida frente a los restaurantes con precios más elevados, debido a la crisis. Pero, según fuentes de la compañía, la crisis ha adelgazado los bolsillos de los más jóvenes, sus principales clientes, y les ha obligado a replantearse sus hábitos alimenticios. Esto, junto al elevado coste de la carne, han animado a los responsables de Burger King a inyectar capital en la compañía para seguir siendo uno de los referentes en el mercado. Más aún cuando su principal competidor, McDonalds, mantiene sus ingresos e introduce nuevas fórmulas de negocio como el «café rápido», para seguir siendo líder en el sector.










