Se resiente el mercado por inercia, mucho menos alegre que en tiempos no tan lejanos en los que los directivos se gastaban todo el dinero que entró con el boomde las televisiones. No hay un euro para fichar, salvo excepciones, y el fútbol europeo apuesta por los jugadores a préstamo, cedidos, la mejor manera para combatir una recesión asfixiante.
Un verano después de que el Real Madrid destrozara el techo con una inversión estratosférica (260 millones), justificada por la necesidad imperiosa de recuperar el tiempo perdido en la Champions, la Liga se vuelve consecuente con las pírricas cajas fuertes de los clubes y gasta 273,1 millones de euros.
Es una drástica reducción condicionada por la falta de medios y anunciantes, que no quieren pillarse los dedos en un negocio que vive en función del estado anímico. Basta con echar un vistazo a las camisetas de la Liga BBVA y Liga Adelante, libres de mancha en varios casos (Racing, Málaga, Gerona, Betis...) ya que no encuentran a nadie lo suficientemente estable o atrevido, como ocurría antes con las constructoras. En estas se ha de ver el fútbol, antes tan ostentoso, ahora una pizca más sensato.
No hay Cristianos, ni Kakás, ni Ibrahimovics en este verano, aunque el sueco sí se ha movido en una operación ruinosa para el Barcelona. Se le fichó por 49,5 millones más Eto'o (tasado en 20) y se le ha cedido al Milán para cobrar luego 24 millones. El caso es que el Barça, que se lamenta de no poder competir en euros con su enemigo más íntimo, ha sido el que más ha pagado por un jugador. El gol es caro, aunque espera amortizar los 40 millones que depositó en la cuenta bancaria del Valencia a cambio de David Villa. Además, ayer confirmó que el fichaje de Javier Mascherano ha costado 24 millones y no 22 como se dijo en primera instancia —el argentino accedió a bajarse el sueldo para poder pagar al Liverpool—, por lo que la entidad azulgrana se ha gastado 73,5 millones, medio menos que el Real Madrid. Eso sí, a los blancos hay que sumarle los ocho (cifra oficial) que conllevó la libertad del portugués José Mourinho.
61,3 por ciento a coste cero
Con todo, y se refleja inevitablemente en la clasificación, Barcelona y Madrid están a años luz del resto. En un segundo escalón se encuentran el Atlético de Madrid (cerca de 27 millones) y el Valencia (25), y se ha rascado el bolsillo el Málaga (14,1), liberado con dinero fresco procedente del petróleo del jeque qatarí Abdullah Al-Thani. Bienvenido sea.
Un dato canta más que ninguno y sirve para dar validez al tema. De los 132 futbolistas inscritos para el nuevo curso, 81 llegaron a su destino a coste cero, lo que representa un 61,3 por ciento. Llaman la atención los casos de Deportivo, Mallorca y Levante, que no han destinado ni un céntimo en reforzar a sus plantillas pese a lograr un puñado de incorporaciones.
Se extiende la situación de la Liga al resto de Europa. En Inglaterra, un paraíso para los prestamistas, líder indiscutible en la tabla de barras, se han gastado más de 400 millones, una morterada aunque nada tiene que ver con los 520 del año anterior. Mueve el cotarro el Manchester City, con los 33 millones por Silva, los 32 por Balotelli y los más de 30 por Touré Yayá, mientras se confirma que Roman Abramovich ya no es el que era. Ramires, del Cruzeiro, le ha salido por 22 millones al Chelsea.
Alemania se ha convertido en el destino de los treintañeros con el desembarco de Raúl (Schalke 04), Ballack (Bayer Leverkusen), Camoranesi (Stuttgart) o Sylvestre (Werder Bremen), y en Italia tienen fiesta asegurada con Adriano (al Roma) y Robinho, fichaje del Milán a última hora. El brasileño se suma a una delantera divertida y de renombre (Ronaldinho, Pato, Ibrahimovic) que pasará por el Santiago Bernabéu en la Liga de Campeones. En Francia, Gourcuff se entregó a los billetes del Olympique de Lyon para abandonar el Girondins de Burdeos por 22 millones.






