La Unión Canario Venezolana pidió ayer a los presidentes español y canario, José Luis Rodríguez Zapatero y Paulino Rivero, respectivamente, que condenen «enérgicamente» la violación de los derechos humanos que a su juicio se registra en Venezuela. En un comunicado la Unión Canario Venezolana solicita a los gobiernos español y canario que no se conviertan «por su silente actitud en cómplices del gobierno totalitario y dictatorial de Hugo Chávez».
La agrupación se refiere al fallecimiento del pasado lunes en Caracas del productor agropecuario Franklin Brito, víctima de un paro cardíaco después de una larga huelga de hambre que mantenía en protesta por lo que consideraba un atropello cometido en su contra por parte del Gobierno venezolano. La Unión transmite a la familia de Franklin Brito «su más sincero abrazo invisible como muestra de solidaridad en estos momentos de desconsuelo que los embarga».
Añadieron en la misiva que seguirán en la lucha por restituir la libertad y la democracia en Venezuela, y continuará con las acciones pertinentes para denunciar «las violaciones a los derechos humanos y la Constitución por parte del Gobierno de Hugo Chávez y los gobiernos cómplices que lo apoyan».
Brito, quien iba a cumplir 50 años en septiembre, a principios de diciembre de 2009 fue traslado por una comisión compuesta por representantes de la Fiscalía, Policía y bomberos a las instalaciones del Hospital Militar donde estuvo detenido contra su voluntad por orden de la justicia venezolana para salvaguardar su vida por protestar con su cuerpo, al que había sometido a ocho huelgas de hambre, para hacer visible su drama. Con las siete primeras —entre las que además se cosió la boca y se amputó el meñique de la mano derecha—exigió la devolución de sus tierras en el estado Bolívar, tras ser invadidas en 2004 por grupos simpatizantes del Gobierno, y la indemnización por haber sido expulsado de su casa y su trabajo como profesor.




