Después de 22 meses de continuas bajadas en las cuotas hipotecarias —justo desde que se produjera la quiebra de la entidad estadounidense Lehman Brothers, que arrastró a una profunda crisis a todo el sistema financiero internacional—, el Euribor cierra el mes de agosto en el 1,42%, nueve centésimas más que hace un año. Por lo tanto, las hipotecas que tengan que ser revisadas ahora sufrirán un ligero incremento medio de seis euros en la cuota mensual y de 72 euros en la anual, para los créditos de 150.000 euros a 25 años y con un diferencial medio del 0,80%.
Así, la cuota media mensual pasará de los 645 euros actuales hasta los 651 euros, mientras que para las revisiones semestrales el incremento será de 14 euros al mes, ya que el Euribor del pasado mes de febrero se situó en el 1,225%, informa Ep.
Aunque la subida puede ser considerada todavía de anecdótica, sí es, en cambio, la primera confirmación de una tendencia que se viene sucediendo desde el pasado mes de abril, cuando el Euribor alcanzó el 1,225%, tras haber encadenado dieciocho meses de bajadas desde el 5,384% de agosto de 2008, hasta el 1,215% de marzo pasado.
La desconfianza continúa
Todos los expertos consultados coinciden en señalar que, por el momento, no se producirán grandes subidas en el Euribor. Este indicador, que es el tipo medio al que se prestan dinero los bancos entre sí, y que es tomado como referencia para fijar los tipos a lo que pagar las hipotecas, no se mostrará más activo hasta que vuelva la confianza al mercado interbancario, en el que las entidades financieras operan para realizarse los préstamos entre ellos.
Por ahora, la mayoría de las entidades financieras están acudiendo al Banco Central Europeo (BCE) a obtener la liquidez que necesitan, y es posible que hasta principios de año no se recupere la confianza y se normalice el mercado interbancario. Motivo por el cual los expertos confían en que el Euribor no supere el 1,5 o el 1,6% de aquí a diciembre próximo. La publicación de los «estrés test» de la banca en julio pasado ayudará a recobrar esa confianza.
La otra causa que motivaría una subida del Euribor sería el incremento de los tipos de interés, en el caso de que el Banco Central Europeo decidiera hacerlo por considerar que la inflación estuviera sobrepasando los límites que el BCE considere adecuados.
Por el momento, el BCE sigue apostando por suministrar liquidez ilimitada a las entidades para que la crisis no se agrave, si bien ya ha eliminado las subastas a un año, y a partir del próximo mes de enero podría tomar nuevas medidas restrictivas limitando más los plazos de los préstamos.










