Estados Unidos ha dado luz verde a la fusión de United Airlines y Continental Airlines, la tercera y la cuarta compañía aérea del país. Juntas generarán un gigante con acceso a 370 destinos en 59 países que moverá a 144 millones de pasajeros, tendrá 700 aviones y 87.000 empleados y acumulará un volumen de negocios de 29.000 millones de dólares.
El visto bueno del departamento de Justicia de EE.UU. viene después del de la UE y puede dar pie a que la fusión se materialice el próximo 1 de octubre. Esta es por lo menos la intención de ambas compañías, que el 17 de septiembre someterán el plan a la consideración de sus accionistas. Tanto United como Continental subrayan que sus redes son complementarias y hay muy pocos puntos donde se solapen. La fusión no está exenta de críticas. James Oberstar, congresista demócrata por Minnesota, se opone a una fusión que, a su juicio, tiende a favorecer un servicio monopolista que perjudica a los usuarios.










