Un empleado del Santander y otro español han sido acusados por el supervisor de la Bolsa estadounidense de haber utilizado información privilegiada para obtener beneficios de aproximadamente 1,1 millones de dólares (unos 870.000 euros) en la opa lanzada por BHP Billiton sobre Potash el pasado 17 de agosto.
Se trata de Juan José Fernández García, analista de productos derivados europeos del Banco Santander, y de Luis Martín Caro Sánchez, quienes presuntamente habrían invertido 61.000 dólares (algo más de 48.000 euros) en adquirir contratos de opción de compra sobre acciones de Potash los días 12 y 13 de agosto pasados y las vendieron el día 17, justo después de que se anunciara la oferta pública de BHP sobre esa compañía, obteniendo «cerca de 1,1 millón de dólares de beneficio», según indica la Securities and Exchange Commission (SEC), organismo equivalente en España a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Las operaciones de compra de opciones sobre acciones fueron realizadas a través de una cuenta abierta en Interactive Brokers.
Cuentas bloqueadas
La SEC emitió ayer un comunicado en el que informaba de que había bloqueado las presuntas ganancias «ilícitas» obtenidas por estos dos españoles gracias a la «información privilegiada» que manejaba el empleado del Santander, puesto que este banco asesoró a BHP Billiton, una de las principales compañías mineras del mundo,en su oferta pública de acciones sobre Potash, el mayor productor mundial de fertilizantes minerales.
Además de haber bloqueado las cuentas bancarias por las que realizaron estas operaciones, el supervisor reclamará a los acusados las correspondientes sanciones pecuniarias por los hechos acaecidos y, por supuesto, la restitución de las ganancias de 870.000 euros.
Una vez conocidos los hechos, que la SEC estadounidense denunció el pasado viernes ante la Corte Federal de Illinois, el Santander hizo ayer una declaración pública en la que afirma que «el Banco ha actuado en todo momento de acuerdo con los procedimientos establecidos» y que se encuentra «a la espera de los resultados de las investigaciones tanto internas como las de los supervisores, estando el Banco a disposición de estos últimos». Por último, el Banco Santander precisa que «cautelarmente, mientras se completa la investigación, se ha suspendido de empleo» a Juan José Fernández García, el trabajador afectado.
Sacar los beneficios del país
Todos los empleados que tienen que realizar operaciones financieras de este tipo y otras muchas más, están obligados a cumplir una serie de códigos de conducta para evitar este tipo de compra-ventas especulativas realizadas con información privilegiada. Estos empleados deben informar previamente a su jefe y al departamento de Cumplimiento de la entidad, que responde ante la CNMV, pasos que este trabajador no habría dado, según ha conocido ABC.
En los dos días siguientes a la operación, Juan José Fernández García y Luis Martín Caro Sánchez habrían intentado sacar del país sus beneficios, según la acusación del supervisor estadounidense, que a través del jefe de la división que lucha contra los abusos de mercado, Daniel M. Hawke, afirmó que cuando se den este tipo de prácticas «actuaremos con rapidez y decisión para impedir que los infractores se hagan con los beneficios de su actividad ilegal».










