Las nuevas tecnologías han atrapado de lleno al presidente de la Federación, José Luis Sáez, que ayer hacía de improvisado reportero durante el viaje de la selección a Turquía a través de su twitter. «Viaje tranquilo y silencioso. Todos sobando», apuntaba el máximo dirigente del baloncesto español. Un sueño que tendría un denominador común, el oro que todos esperan colgarse el próximo 12 de septiembre.
A media tarde, los integrantes de la expedición estaban ya en Izmir, donde la selección disputará sus partidos de la primera fase y donde anoche realizó su primer entrenamiento. Una sesión en la que no estuvo presente el lesionado José Manuel Calderón y en la que Raúl López, su sustituto, tuvo la primera toma de contacto con sus compañeros. «Si alguien se merecía volver con la selección ese era Raúl», apuntaba Calderón. «Hace ocho años, a mí me llamaron para sustituirle cuando tuvo la misma desgracia que yo he tenido esta vez. Es un gran compañero y un excelente jugador. Estoy seguro de que lo hará muy bien. Como siempre», apuntó.
Scariolo, que tiene previsto hacer una última sesión de entrenamiento de este jueves, antes de encarar el estreno ante Francia (el sábado, 20:00 horas), se lamentó antes de partir hacia Turquía por la ausencia del base. «Nuestra alegría está rota por la lesión de Calderón. Estamos todos cerca de José y la única forma que tenemos de recordarle y tenerle con nosotros es ir a tope y compensar con el esfuerzo su ausencia en la cancha», apuntó el seleccionador.
EEUU arrasa a Grecia
Mientras España viajaba a Izmir, la selección de Estados Unidos disputaba en Atenas su último amistoso antes del Mundial. Un partido en el que no estuvo Rajon Rondo, el descartado por Krzyzewski para la cita otomana, y en el que los americanos pasaron por encima de una débil selección helena (59-87), con 18 puntos de un entonado Eric Gordon.







