Los encierros por el campo que se celebran en la provincia de Guadalajara vuelven a estar en el ojo del huracán. Igual que el pasado año, grupos ecologistas y animalistas grabar el pasado fin de semana algunas de las sueltas que se produjeron en la provincia, concretamente en Galápagos. La organización Igualdad Animal ha difundido un vídeo en el que supuestamente uno de los toros, «es agredido con piedras y varas, y acosado por coches todo terreno, a pesar de que el animal ya se encuentra exhausto y refugiado en unos matorrales.
Estas actitudes de los participantes, en el espacio natural del toro, el campo abierto, tiene como finalidad guiar al animal hasta su destino, de la misma forma que lo ha hecho su criador a caballo con una vara como referente. Los coches sirven como vallas que marcan los límites y el camino a seguir del animal de más de 500 kilos y sirve como protección de los participantes ya que al aire libre no hay las vallas que si protegen en las calles.
El pasado año, esta misma localidad fue el escenario de un enfrentamiento entre vecinos del pueblo y miembros del partido antitaurino «Pacma».
La alcaldesa de Galápagos niega lo que se ve en el vídeo. La popular Felicidad Martínez aseguró ayer en la televisión local Canal 19 que lo que se podía ver en el vídeo difundido por Igualdad Animal era un montaje, y que en él se han mezclado imágenes reales del encierro, con otras de otros años.
Desde la Junta de Comunidades, el consejero de Medio Ambiente, José Luis Martínez Guijarro, aseguró ayer no tener constancia de la existencia de ninguna denuncia formal, más allá de la mediática, sobre lo ocurrido en los encierros de Galápagos.
El dirigente socialista defendió la pervivencia de estas manifestaciones populares taurinas, y lo relacionó con la agresión sucedida en Cataluña hace escasas semanas en la que el Parlamento catalán sacó adelante una ley que prohibirá las corridas de toros a partir de 2012.












