El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha avanzado las líneas generales de las reformas económicas que se propone acometer si llega al Gobierno, medidas encaminadas a «generar confianza» y a crear empleo. El jefe de la oposición dijo en declaraciones a Europa Press que nada más tomar posesión de la Presidencia del Gobierno presentaría una plan global económico, igual que ya hizo el PP en 1996. Rajoy avanzó que incluiría en ese plan una reforma fiscal con bajada de impuestos del ahorro y sociedades para reducir ese tributo a las pequeñas y medianas empresas y adecuar los módulos a los trabajadores autónomos, «también su IRPF».El líder del PP insistió en que la subida del impuesto sobre el ahorro que ha llevado a cabo el Gobierno de Zapatero es «muy peligrosa». También calificó de «tremendo error» el incremento del IVA y se mostró a favor de rebajarlo para algunos sectores como el del turismo.
Sobre la idea de José Blanco de elevar la fiscalidad a «nivel europeo», Rajoy quiso dejar claro que lo considera un «insulto a los españoles». En ese sentido recordó que «somos los terceros ciudadanos de la UE que hacen más esfuerzo fiscal» y explicó que tanto el impuesto de sociedades como el de la renta «son más altos que en el resto de los países europeos». También recordó que los españoles «tienen salarios mucho más bajos que otros países de la UE». Por ello, consideró que «lo que tiene que hacer el Gobierno es trabajar para que España tenga una renta disponible como la que tienen Alemania, Francia o Italia, y no subir impuestos».
De la reforma laboral en marcha sostuvo que el Gobierno «lo que ha hecho es una reforma sobre el despido». Rajoy agregó: «Nosotros queremos una reforma laboral sobre el empleo, que son dos cosas radicalmente diferentes». También dijo que Zapatero ha logrado «confundir más las cosas y generar más dificultades, problemas e inseguridad con el tema del despido». En este sentido, Rajoy se mostró convencido de que el despido de 20 días por año trabajado, por el hecho de que la empresa tenga expectativa de pérdidas, será una cuestión que acabará «en los tribunales».
Entre los puntos para combatir la crisis, el presidente del PP incluyó la urgencia de una reducción del gasto público por la vía de una reforma administrativa «de acuerdo con todas las Comunidades Autónomas» para evitar que se reproduzca la estructura del Estado en 17 autonomías, además de fijar un límite de endeudamiento y un techo de gasto para los ejecutivos regionales.



