La guerra entre los propietarios del diario Clarín y Ejecutivo de Cristina Kirchner vivió ayer un último capítulo. El ministro de Planificación, Julio De Vido, anunciaba a media tarde que el Gobierno ha decidido retirar la licencia de la operadora de internet Fibertel, del grupo multimedia Clarín, el mayor del país, por «incumplimiento» de la normativa de telecomunicaciones. Con la medida, unos cuatro millones de usuarios tienen 90 días para buscarse un nuevo proveedor de internet, informa Efe. En concreto, el Ejecutivo acusa al grupo Clarín de traspasar «sin autorización previa» los servicios de Fibertel a Cablevisión, cuando fusionó ambas empresas.










