Lo prometió el presidente y no hay más remedio que ponerlo en marcha. Los Presupuestos de 2011 incluirán «algún pequeño ajuste» impositivo para favorecer la equidad. Así lo admitió ayer Elena Salgado que rechazó, sin embargo, que sean necesarios más ingresos para cumplir el objetivo de reducir el déficit.
Con estas palabras, la ministra dejaba claro que «la subida de impuestos a los ricos» no es una medida que responda a una necesidad económica, o recaudatoria. La excusa es la equidad, una equidad que —según la propia Salgado— se consigue mejor vía gasto público que a través de impuestos. Pero esta vez los responsables económicos del Ejecutivo —que se habían resistido con uñas y dientes a poner en marcha una medida de este tipo— no van a poder evitarlo. Es una promesa de Zapatero.
Hace exactamente un año, el titular de Fomento, José Blanco, ya sugirió que había que subir los impuestos a los ricos, y frente a ese incremento, Economía abordó un aumento del IVA y del IRPF que proporcionará más de 10.000 millones anuales a las arcas públicas y que —según los economistas— es menos distorsionador para la actividad económica, que una subida de los tipos máximos sobre el trabajo. Doce meses después, los técnicos del Ministerio buscan la fórmula para cumplir la promesa de Zapatero —que trata de este modo de lavar su imagen ante su electorado— sin dañar excesivamente a la economía.
Como avanzó ABC el pasado lunes, Economía baraja varias posibilidades. Lo que está descartado es la creación de un nuevo impuesto cuyos gastos de gestión serían superiores a la recaudación que proporcionaría. Ayer mismo la ministra reconoció que en los Presupuestos no se pueden crear nuevos tributos, con lo que al asegurar que el ajuste para los ricos se haría en esta norma, descartaba ya un nuevo impuesto.
Fuentes del Ministerio de Hacienda desechan también recuperar el Impuesto sobre el Patrimonio, entre otras cosas porque es un impuesto autonómico, y aunque el Gobierno central
lo pusiera en marcha, los ejecutivos regionales lo podrían suprimir.
Descartadas ambas opciones en lo que se trabaja en la madrileña calle de Alcalá es en la creación de un nuevo tramo en el IRPF bien para la base general del impuesto, o bien para el ahorro.
Aumento del IRPF
Seis comunidades autónomas: Cataluña, Andalucía, Baleares, Asturias, Extremadura y Cantabria, ya han anunciado la creación de nuevos tramos en el IRPF para las rentas más altas, lo que podría dificultar que el Gobierno central subiera también el tributo, ya que sumando ambos incrementos en estas regiones el tipo máximo se dispararía muchísimo, y dejaría a España en un mal lugar en la comparativa europea.
La otra alternativa sería crear un nuevo tramo para las rentas del capital. El pasado 1 de enero ya se subió la tributación al ahorro y se crearon dos tramos, uno con un tipo del 19% que grava los intereses y plusvalías hasta 6.000 euros y otro del 21% para las rentas del ahorro superiores a esta cuantía. Crear otro tramo podría ser la opción.






