Internacional

Internacional

El Pentágono alerta sobre la expansión militar de China

Asegura que «la falta de transparencia de Pekín acentúa el riesgo de malentendidos»

Día 18/08/2010
Mientras Pekín contempla con irritación las nuevas maniobras de EE.UU.en Corea del Sur, que han movilizado a 86.000 soldados de ambos países un mes después de sus «juegos de guerra» en el Mar Amarillo, el Pentágono se muestra cada vez más receloso con el ascenso militar del régimen chino.
En su informe anual al Congreso, el Departamento de Defensa alertó ayer de que «la limitada transparencia de China sobre su Ejército y asuntos de seguridad genera incertidumbre y acentúa el riesgo de malentendidos y errores de cálculo». El Pentágono se queja de no saber cómo Pekín utilizará «la expansión de su capacidad militar», que podría elevar la tensión en puntos calientes del planeta como Taiwán, la península Coreana o el mar de la China Meridional.
El principal punto de fricción es Taiwán, la isla que permanece separada de China desde el fin de la guerra civil (1945-49) y sobre la que Pekín promulgó en 2005 una ley que le autoriza a usar la fuerza si declara formalmente la independencia que ya tiene «de facto». Por su parte, otra ley de 1979, cuando EE.UU. dejó de reconocer a Taipei y cambió sus relaciones diplomáticas por la China comunista, obliga a Washington a prestar ayuda militar a la isla en caso de un ataque.
Calibrando estas posibilidades, el Pentágono calcula que el régimen de Pekín ha desplegado en el Estrecho de Formosa 1.150 misiles balísticos de corto alcance que podrían golpear Taiwán. Aunque el número no ha cambiado desde el año pasado, el Departamento de Defensa sospecha que el Ejército Popular de Liberación «está mejorando su capacidad ofensiva, ampliando la exactitud y carga de sus cohetes, fortaleciendo su arsenal, modernizando sus armas atómicas y espaciales y expandiendo su flota de submarinos».
Primer portaaviones chino
Además de adquirir nuevos misiles de medio alcance y de desarrollar otros de rango intercontinental que podría cargar con cabezas nucleares, China está avanzando hacia la construcción de su primer portaaviones y se está especializando en la «ciberguerra». Así lo revela la oleada de ataques contra departamentos oficiales y compañías norteamericanas, entre ellas algunas proveedoras de Defensa, además de los casos de espionaje contra disidentes perpetrados por «hackers» chinos.
Todo ello con tal de contrarrestar la hegemonía militar de la Casa Blanca en el Pacífico, ejercida a través de portaaviones nucleares como el USS George Washington, que hace un mes participó en las maniobras navales con Corea del Sur para intimidar al régimen de Kim Jong-il, al que acusan de haber matado a 46 marineros en el hundimiento en marzo de la corbeta «Cheonan».
Pero todo este poder bélico podría verse anulado por los últimos misiles Dong Feng 21 D que Pekín lució el 1 de octubre de 2009 en el desfile con motivo del 60 aniversario de la fundación de la República Popular. Dichos cohetes, que podrían superar las defensas antiaéreas de EE.UU. en Japón, son capaces de alcanzar con exactitud un blanco en alta mar a 1.500 kilómetros de distancia, lo que obligaría a un repliegue de la flota americana lejos de las costas chinas.
Gracias a su extraordinario crecimiento de las tres últimas décadas, China no sólo ha superado ya a Japón como segunda economía mundial, sino que aspira a convertirse en la única superpotencia que rivalice con EE.UU. por la hegemonía global. Además, este nuevo capítulo de tensión llega en el momento más gélido de las relaciones entre ambos países, cuyos contactos militares están suspendidos desde que Washington anunciara en enero la venta a Taiwán de armas por valor de 4.900 millones de euros. Tras el derrumbe de la URSS, la nueva Guerra Fría del siglo XXI se librará entre China y EE.UU. en el Pacífico y en el ciberespacio.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
Lo último...
Últimos vídeos

Justin Bieber agrede a un paparazzi

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.