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Irán construirá diez nuevas plantas para enriquecer uranio

El parlamento aprueba una ley que blinda el programa nuclear de Ahmadineyad

Día 17/08/2010
El régimen iraní vuelve a desafiar a la comunidad internacional con nuevas declaraciones públicas sobre los avances de su programa nuclear. Ni las cuatro resoluciones sancionadoras que hasta la presente fecha ha emitido la ONU, ni las sanciones unilaterales de la Unión Europea y Estados Unidos han sido suficientes para frenar el ambicioso proyecto de su presidente, Mahmud Ahmadineyad.
El director del Organismo de la Energía Atómica de Irán, Ali Akbar Salehi, anunció ayer que su país iniciará la construcción de diez nuevas plantas para el enriquecimiento de uranio, la primera de las cuales comenzará a levantarse en marzo de 2011. «La construcción de una nueva ubicación para el enriquecimiento de uranio comenzará a final de año (el año iraní conluye el 20 de marzo) o a comienzos del próximo», declaró Salehi, e indicó que las nuevas instalaciones «serán construidas en las montañas» por seguridad.
Salehi reiteró asimismo la disposición de su país a mantener conversaciones con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para resolver las diferencias que enfrentan a ambos aunque, como él mismo puntualizó, aún no ha recibido la propuesta formal de reunión de otros países pese a los «anuncios en los medios de comunicación».
¿Cooperación o amenaza?
El presidente Ahmadineyad ratificó ayer la entrada en vigor de una ley que advierte de la ilegalidad de cualquier obligación que no esté incluida en el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), del que Irán es firmante. Su país, por tanto, deberá cooperar con las investigaciones del OIEA sobre los presuntos fines militares del programa nuclear iraní, en la medida en que le obliga el TNP.
La nueva ley, aprobada recientemente por el parlamento iraní, insta también a que continúe el enriquecimiento de uranio al 20 por ciento «para producir combustible nuclear para el reactor científico de Teherán», según informa la agencia de noticias oficial del país, Irna. Aunque Irán asegura que su programa de enriquecimiento de uranio está destinado a fines civiles, la comunidad internacional —en especial Estados Unidos e Israel— teme que pueda ser empleado para la fabricación de la bomba atómica en un futuro no lejano.
Por otro lado, el artículo 4 de la polémica norma anunciada ayer, exhorta al gobierno de Ahmadineyad a plantear represalias contra cualquier país que inspeccione sus barcos en cumplimiento de las sanciones internacionales contra Irán.
La tensión entre el país asiático y la comunidad internacional se agudizó a finales del año pasado cuando Irán rechazó la propuesta de intercambio de uranio hecha por Estados Unidos, Rusia y Reino Unido. Meses después anunció que comenzaría a enriquecer uranio por sus propios medios. La resolución 1.929 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada el pasado junio, solicitaba a Irán que suspendiera el enriquecimiento de uranio, que interrumpiera la construcción de toda instalación orientada a este fin y que no iniciara nuevas construcciones. Demandas que ha desoído punto por punto.
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