ALGO se mueve. Lo contaba un cátedro esta mañana en el chiringuito. Los rectores Juan Juliá, Climent, Rodríguez Marín, Esteban Morcillo y Jiménez Raneda han asumido que los 6.000 millones de euros que la Generalitat dedique a las universidades valencianas sean inversión y no gasto. Esto es: que la financiación universitaria sea por objetivos. Si hay resultados y transferencia tecnológica a la sociedad hay dinero. Ya está bien de departamentos ociosos porque un día ganaron una cátedra. Y de ostentosos edificios inútiles.




