El abogado sudafricano Brian Currin, que ejerce como asesor del frente negociador de Batasuna, consideró ayer que el traslado de presos de ETA a cárceles del País Vasco «puede ser un factor importante» que contribuya a avanzar el proceso» de mediación en el que reconoce estar actuando. Se da la circunstancia de que la banda rechaza estos «gestos» al tratarse de reclusos disidentes y Batasuna tampoco los ha respaldado.
En una entrevista a Europa Press, Currin se mostró más que cauto al ser preguntado si esperaba una iniciativa de la «izquierda abertzale» para romper con ETA o un anuncio de la propia banda de abandono de la «lucha armada». «La situación está en un punto muy delicado, pero estoy confiado en que se están haciendo progresos. No puedo decir nada más al respecto», dijo lacónicamente. «Tengo motivos para ser optimista», insistió. Otear el «conflicto vasco» desde la barrera y a distancia le hace ser al abogado sudafricano muy condescendiente con ETA, ya que en ningún momento le apremia para que abandone el terror. De hecho, asegura que la organización criminal no tiene «fecha límite» para responder al emplazamiento que a iniciativa del propio Currin le hizo el pasado mes de marzo desde Estrasburgo un grupo de personalidades conocidas en el ámbito internacional. Eso sí, estimó que la banda «no se debería retrasar demasiado» aunque ello, precisó, no significa que esté hablando de «meses ni semanas».
El asesor internacional de Batasuna calificó de «positiva» la posible influencia en ETA del acercamiento entre Batasuna y EA de cara a una posible alianza electoral. Afirmó que si Batasuna no participa en las próximas elecciones no sería «su final político», aunque «estoy convencido de que habrán hecho lo que tienen que hacer» para presentarse a los comicios de 2011, subrayó.


