El brote de botulismo que a principio de mes se detectó en la laguna de Navaseca, a escasos kilómetros del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, y por el que ya han muerto medio centenar de aves, «parece estar controlado», según la Consejería de Medio Ambiente. Los trabajos de seguimiento están siendo eficaces para minimizar los efectos nocivos que pudiera tener la aparición de esta enfermedad en un humedal, según informó a Efe el delegado de la Consejería, Francisco Chico.
La recogida diaria de los ejemplares de aves muertas, como la retirada para su traslado al centro de recuperación de la fauna de El Chaparrillo de aquellas aves que se detectan que pueden estar afectadas por el brote, está contribuyendo a evitar que el número de aves y humedales afectados sea mayor. Según Chico, estas acciones están favoreciendo que la mortandad de aves sea menor que en otros casos, puesto que se está evitando que se contagien por la ingestión de restos en descomposición de las muertas previamente.
Descartó que el origen del brote de botulismo sea el estado del agua que contiene la laguna, donde se vierten las aguas depuradas de la planta de Daimiel, como afirmaba Ecologistas.












