Los incendios y la sequía que padece Rusia han trasladado sus consecuencias más allá de las fronteras nacionales. Y es que Rusia, uno de los mayores productores mundiales de grano, anunció suspender a partir del 15 de agosto y hasta finales de año las exportaciones de cereales por la sequía que sufre, y que ya afecta a más de una veintena de regiones. Esto ha provocado una fuerte subida de los futuros de trigo en Estados Unidos, con un repunte de un 80% desde mediados de junio, la mayor crecida en cerca de cuarenta años. En Europa, los precios del trigo también han experimentado un aumento, esta vez de más de un 12% hasta llegar a los 236 euros por tonelada. Subidas ambas que se traducirán en aumentos de precios en artículos de consumo diario como pan, harina o cerveza.
Aún así, el impacto en los cultivos y las restricciones a las exportaciones de cereales rusas no son comparables a la agitación en los mercados mundiales de productos básicos que entre 2007 y 2008 desató la inflación de alimentos y la agitación social, según afirma la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Con las reservas mundiales de cereales a niveles mucho más altos que en 2007/08 y la situación en general favorable de los cultivos en otras partes del mundo, la OCDE explicó que no hay motivos para hablar de una crisis agrícola mundial. «En este momento es demasiado pronto para hacer comparaciones con la subida de precios 2007/08», afirmó Ken Ash, director de la OCDE a Reuters.
Ante estas reacciones, el Gobierno ruso anunció ayer que podría revisar en octubre, una vez que termine la colecta de la cosecha, su decisión de suspender hasta finales de año las exportaciones de cereales. «La decisión de prohibir las exportaciones podría ser corregida en función de la cosecha», afirmó el viceprimer ministro primero, Ígor Shuválov, en una entrevista a una emisora de radio rusa. Shuválov explicó que tras la recogida de la cosecha el Gobierno estudiará las reservas de grano y las posibilidades de exportación y, en caso positivo, podría reanudar antes del plazo anunciado los suministros de unos u otros cereales a los demás países.








