Los ovnis ocuparon la preocupación de Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial y al parecer quiso que supuestas apariciones fueran ocultadas ante el temor de un «pánico masivo» de la población, según trató entonces con el general estadounidense Eisenhower. Eso es lo que figura en documentos secretos ahora desvelados por los Archivos Nacionales del Reino Unido, aunque en realidad todo obedece a lo que creyó escuchar un guardaespaldas del entonces primer ministro británico, transmitido luego a sus descendientes.
El caso forma parte de una nueva remesa de desclasificaciones de documentos confidenciales relacionados con Objetos Voladores No Identificados que ya hace meses comenzó a publicar el Reino Unido, esta vez se trata de los comprendidos entre 1995 y 2003, periodo en el que se registraron 3.500 episodios de este tipo.
En 1999, el nieto de un guardaespaldas de Churchill pidió una investigación sobre lo que, según su familia, había contado su abuelo en relación a un incidente ocurrido en la costa británica en los años cuarenta, cuando un piloto vio un objeto metálico alineado junto a su avión.
«Mi abuelo fue testigo de la discusión del asunto entre el señor Churchill y el señor Eisenhower en Estados Unidos y de la gran preocupación que causó en ambos países», relató el nieto. «Durante la conversación, un asesor descartó toda posibilidad de que el objeto hubiera sido un misil, pues éste no habría acompasado su velocidad con el menos rápido avión y luego acelerado de nuevo. Otra persona en la reunión planteó la posibilidad de que fuera un ovni, ante lo cual Churchill declaró que el incidente debía ser clasificado de inmediato durante al menos cincuenta años y su estado revisado por un futuro primer ministro».
No sería la única vez en que Churchill se interesaría por los ovnis. Durante su segunda etapa como «premier», el líder británico ordenó en 1952 algunas investigaciones. «¿Qué es todo eso de los platillos voladores. ¿Qué hay de verdad?», escribió en una nota (imagen de la derecha).




