Ni la crisis ni el plan de austeridad hacen mella en el «despilfarro» de dinero que anuncia José Luis Rodríguez Zapatero esgrimiendo la bandera de la Ley de Memoria Histórica. Ayer, mientras se retiraba la última estatua ecuestre de Francisco Franco en España, el Gobierno aprobaba el reparto provisional de las subvenciones que concederá este año para sufragar actividades relacionadas con las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo. Nada menos que 5, 68 millones de euros para 189 entidades.
Según el Boletín Oficial del Estado, propuestas como «Homenaje 65 aniversario de la liberación del campo de Ravensbrück» y «Viaje a Mauthausen con estudiantes y deportados», han sido dos de las mejores puntuadas. Amics de Ravensbrück y Amical Mauthausen, representantes de esos antiguos campos de concentración nazis, recibirán 30.400 y 40.000 euros, respectivamente. Sin embargo, una proposición de relevancia como la recuperación e identificación de las víctimas que yacen en el Valle de los Caídos fue desestimada por «imposibilidad de ejecución».
Peculiar selección
Mejor suerte han tenido la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, la Federación de Metal, Construcción y Afines de UGT y las fundaciones Ideas y Pablo Iglesias, que recibirán subvenciones por más de 80.000 euros. Curiosamente, el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, el ministro de Fomento, José Blanco, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, y el mismo Zapatero, son patrones y promotores esas fundaciones.



