Lo prometió al tomar posesión como nuevo jefe militar de los 140.000 soldados de la OTAN en Afganistán, y lo ha cumplido. El general David Petraeus, dentro de su propia revisión del conflicto iniciado hace nueve años y sin final a la vista, ha decidido otorgar mayor margen de maniobra para el uso de la fuerza en combate. A partir de ahora, las tropas podrán solicitar bombardeos aéreos y salvas de artillería contra insurgentes escondidos en construcciones abandonadas o en ruinas.
Dentro de los esfuerzos por minimizar la peculiar matemática de una guerra de insurgencia —que por cada víctima inocente genera al menos diez enemigos nuevos— algunos oficiales de Estados Unidos estaban operando en el frente afgano con la idea de que no podían bombardear ese tipo de objetivos. Lo cual había creado un significativo resentimiento entre las tropas americanas que consideraban esas restricciones como una multiplicación gratuita de sus riesgos. Peligro demostrado en el mes de julio con una plusmarca de 66 bajas mortales en las filas del Pentágono.
Esta clarificación táctica se centra en una directiva del antecesor de Petraeus, el general Stanley McChrystal, cesado por indiscretas declaraciones a la revista «Rolling Stone». La directiva fue emitida en julio de 2009 con significativas limitaciones para el uso de ataques aéreos y artillería, en contra de la tradicional doctrina militar de EE.UU. sobre uso de fuerza aplastante para derrotar el enemigo.
Primeras directrices
Además de las reglas de combate, la revisión de Petraeus, abierta tras su toma posesión el pasado 4 julio, se centra sobre todo en mejorar la estrategia de Estados Unidos que aspira a proteger a la población civil, cimentar la autoridad del gobierno de Kabul y demostrar resultados a corto plazo que permitan iniciar una retirada militar en julio de 2011.
En este contexto, el general Petraeus también ha repartido entre las tropas aliadas un primer adelanto de directrices para sus misiones de contra-insurgencia. Esta guía de tres páginas insiste en que los aliados deben montar sus destacamentos cerca de centros de población para proteger mejor a la población afgana. Con insistencia en cuestiones como plantar cara a autoridades civiles corruptas o tener cuidado para que el dinero destinado a proyectos o contratos no termine financiando a los talibanes.
El documento con 24 puntos —fechado en Kabul el pasado 27 de julio y con el hilo conductor de «aprender y adaptarse»— insiste en la necesidad de que las tropas extranjeras se comporten como «buenos invitados» respetuosos con el pueblo de Afganistán pero sin dejar de luchar duro y con disciplina. Entre los principios destacados por Petraeus figuran cuestiones como:
Proteger y servir a la población. El decisivo terreno es el terreno humano. Los afganos son el centro de gravedad. Sólo facilitando seguridad y ganado su confianza puede el gobierno de Afganistán y las tropas de la ISAF prevalecer.
Plantar cara a la cultura de impunidad. Los talibanes no son el único enemigo del pueblo. El pueblo afgano está también amenazado por una gobernanza inadecuada, corrupción y abuso de poder, es decir los mejores reclutadores para los talibanes.
Cazad al enemigo agresivamente. Pero usando sólo la fuerza necesaria para ganar en la lucha. Nosotros... no podemos avanzar en nuestro camino hacia la victoria matando y capturando. Además, si matamos civiles o dañamos su propiedad en el curso de nuestras operaciones, crearemos más enemigos de los que nuestras operaciones son capaces de eliminar. Eso es exactamente lo que quieren los talibanes. No caigamos en su trampa.
Perseguir al enemigo de forma implacable. Junto a nuestros socios afganos, hincar el diente en los insurgentes y no dejarles marchar. Cuando los extremistas luchen, hacedles pagar. Buscad y eliminad a aquellos que amenazan a la población. No les dejéis intimidar a inocentes. Ir a por toda su red, no sólo individuos.
Caminar. Hay que pararse, no conducir a través. Patrullad a pie cuando sea posible y contactad con la población. Quitaros las gas de sol. Conocimiento de la situación sólo se puede obtener a través de interactuar cara a cara, no a través de cristal blindado o gafas Oakley.








