La Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña falló el 16 de junio de 2003 contra la Generalitat por haber prohibido la celebración en la Monumental de Barcelona del espectáculo de Salvador Távora, «Carmen, ópera andaluza de cornetas y tambores», que contenía la lidia de un toro. El fallo de los cinco magistrados del Tribunal indicaba textualmente: «Conviértase así el acto impugnado en un ejercicio de añeja, y aún vergonzante censura, en la más ruda acepción del término; que al autorizar prohibiendo y al prohibir autorizando, despose la creación artística de uno de los elementos que en la concepción libre de su autor la integran, la desvirtúa, la degrada, lesionando gravemente la libertad de expresión de la cual la creación artística es manifestación».
En base a esta sentencia, el dramaturgo sevillano Salvador Távora y su abogado Santiago Muñoz Machado, estudiarán «los términos jurídicos que harían posible, aplicándolos, que tuvieran que rectificar la prohibición del Parlamento catalán. Es posible que haya fórmulas jurídicas para que esa prohibición se anule, y de ser así, lo reclamaría porque la libertad está por encima de todo».
Además, Távora ha solicitado ya a la Monumental de Barcelona celebrar su nueva versión de «Carmen», que ya no incluye lidia de toro, sino la actuación de recortadores, «ahora no hay maltrato al animal por lo que veremos si el tema es el maltrato o si simplemente van contra la fiesta de los toros sin más», afirma Távora.
«Más que crisis del toro lo que hay es un conflicto que se veía venir», afirma el director teatral. «Ha habido muchas señales hasta llegar a la prohibición. Hace mucho tiempo se prohibieron en Cataluña la entrada de niños a las plazas, luego se prohibió arreglarlas y se caían, y después se prohibieron las plazas portátiles. Ya se veía la intención, y culminó todo con la primera prohibición de una lidia reglamentaria de la obra “Carmen” en Barcelona. Nosdejaron al empresario Paco Dorado y a mí, fríos, pero seguimos adelante. Entonces nadie se movió. Al final tuvo que ser el Supremo quien estuvo en su sitio».
Según Salvador Távora, su actual «Carmen», en la que intervienen recortadores valencianos, está contemplada en el reglamento taurino, «pero por el precedente que sentamos, ni eso nos van a consentir. Sin embargo queremos ir a Barcelona. Yo creo que se va contra el toro en general, que tiene manifestaciones humanas, artísticas en todos los sentidos reconocidas mundialmente».
Ante la escasez de público en la plaza Monumental de Barcelona el pasado fin de semana, Távora asegura que el público está confuso, «también hubo poco público en Madrid, pero está pasando en otras cosas que no son el toro, y no vamos a aplicarle la crisis solo al toro. Si hay crisis general, la hay también en el toro. A mí me entristece mucho lo de la Monumental porque me consta que hay catalanes amigos que lo están pasado muy mal, porque son taurinos de toda la vida y cuando un ritual se familiariza con tu vida, perderlo es muy duro».





